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jueves, 30 de diciembre de 2010

Cuello de botella

Feliz año a todos. !Chin, chin!.

El líquido que contiene la botella fluye transparente y con una fuerza inusitada.
Repleto de pequeñas esferas de gas, puja por salir al exterior atravesando el cuello estrecho del recipiente, que lejos de impedir su progreso parece avivar el movimiento.

Su temperatura, casi en el punto de congelación, no afecta en absoluto a su fogosidad y a la necesidad que tiene de precipitarse al exterior, tras meses de calmosa espera, de forma explosiva para formar una cortina de espuma dorada justo en la circunferencia angosta, en la corona circular y perfecta que forma la embocadura de transparente cristal empavonado.
El contenido vertido a chorro amenaza con dejar vacía la botella en un trasiego de burbujas en agitación que se me antoja eterno.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad (Ya que II)

Me lo pensé mucho, revisé mi plan y mi cartilla, y como parecía apropiado me lancé.
Contraté al albañil, al fontanero, al pintor, al escayolista , al de las ventanas...; todos perfectamente legales con sus facturas en regla. Que luego no me diga Zap que no muevo el dinero o me acuse de propiciar la economía sumergida.
El día 3 de Diciembre empezaron a picar las paredes.
Desde entonces no tengo mi habitación, ni mi ropa porque no puedo abrir el armario, que tiene la puerta cerrada por una ventana que colocarán cualquier mes de éstos. La red de internet también estaba en mi habitación así que nada de internet, ni de mi pobre blog.
Estoy de vacaciones y tengo todo el tiempo la casa llena de extraños que llegan a las ocho y media de la mañana. No puedo traer a nadie, cosa que en mi situación es especialmente grave.
Además los albañiles son unos cerdos que cortan baldosas con las puertas de las habitaciones abiertas, llenan todo de un polvo rojizo que se ha metido en los lugares más insospechados como en la caja de mis galletas favoritas.
Escuchan música a volumen brutal y además cantan a voz en grito mientras trabajan, se lavan las manos en mi fregadero y en mi lavabo y me llenan los cristales y espejos de salpicaduras. No han tapado bien el suelo y mi reluciente madera ya no volverá a serlo mientras patean el pasillo con botas llenas de pegotes de cemento.
Y esto tiene toda la pinta de continuar así hasta Reyes o más.
Hoy no han trabajado por la tarde y al marcharse a las tres con su mejor sonrisa se han despedido hasta el lunes y me han deseado feliz navidad, me han recomendado mucha paciencia porque ésto es así.
Pues que no se diga, !feliz navidad majos!.




miércoles, 15 de diciembre de 2010

Algo tiene

Me levanto a las siete. Desayuno rápido.  Corriendo con el coche al trabajo. Media hora de descanso, algún recado y café. Salgo corriendo. Llego a casa. No tengo agua, ni pan. Improviso algo para comer. Llega el albañil de turno. Discutimos. Me explica las últimas reformas. El presupuesto sigue subiendo. Como. Salgo corriendo al coche y busco a los niños. Los llevo a casa. Meriendas. Mañana examen de "cono" en inglés. Cenas. Baños. Son las ocho y estoy muerta. Apatía. Desánimo. Corro, hoy ensayo. No quiero ir. Una llamada inspiradora. Comienzo a cantar.
Y milagrosamente comienzo a sentirme mejor, la música comienza a alterar mi percepción del día. Las voces armónicas me provocan la sensación de estar haciendo algo que me gusta, de lo  que puedo disfrutar. La obra es preciosa y me dejo llevar. Son las diez, y otra vez estoy cansada pero en paz conmigo misma y con el mundo. La musicoterapia existe y funciona, no lo he estudiado; pero los que somos capaces de sentirla lo tenemos claro. Algo tiene que funciona.


martes, 14 de diciembre de 2010

Tantas cosas

Podría escribir sobre tantas cosas.
Sobre un amor infinito, el sentido de mi vida, la vorágine que se ha vuelto ya compañera, sobre la incapacidad de adaptación en horas del ser humano a la hiperactividad con pasajes de aburrimiento feroz.
Podría contar la historia de la mujer que con un cerebro apabullante entiende todo menos qué hace viviendo donde vive, o la del super-héroe que ha sobrevivido a un trabajo imposible y aguantó todo el contrato sin pedir la baja, o de la estancia y sus motivos en el hospital de un señor que no conozco pero me preocupa, o de cómo saca tiempo alguien para escribir una novela, trabajar y además publicar un blog a diario.
Podría describir el frío que quema mi cara con hielo, o el placer que una vez congelada me provoca ese sol tímido cuando ilumina mi pelo.
No será porque no haya nada sobre lo que escribir, es que ahora no me veo escribiéndolo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Musgo

Sentada en el suelo mojado y pegajoso, siento la humedad que cala mi piel. Apenas hay algo de claridad y no puedo distinguir colores. Sólo el tacto de las algas bajo mi cuerpo. Si me pusiera de pie patinaría, así que no lo intento.
Con mis brazos extendidos puedo tocar las paredes circulares construídas de losas de piedra forradas de musgo aterciopelado. El olor a agua corrompida satura mi olfato y no me deja percibir ningún otro.
Estoy empapada y tengo frío.
No sé cuándo saldré de aquí, pero si nadie me ayuda no creo que pueda hacerlo.
No paro de pensar que debí de prestar más atención por donde pisaba, pero estaba tan distraída buscando musgo para el belén...
                                                       ¿Hay alguien ahí?


sábado, 4 de diciembre de 2010

El acompañante perfecto

Su cuidada melena rubia y rizada  hasta los hombros no dejaba duda de que era una mujer coqueta. Su caro perfume dejaba rastro por donde pasaba y las miradas del sexo opuesto la seguían a cada paso. Como su marido que la seguía siempre; era como una sombra. Le acompañaba unos pasos por detrás por los pasillos del hotel. Nadie podía entender cómo una mujer así se dejaba acompañar por un ser de aspecto tan anodino siendo ella tan exuberante y atractiva. Pero así era.
Lo más fácil era pensar que la base de su relación era el dinero; el que él poseía y ella codiciaba.
Sinembargo, indagando de forma superficial enseguida podía descubrirse que era ella la dueña de la fortuna que derrochaban sin pudor. Si no era el dinero, podría ser amor. Pero la indiferencia que mostraba en público hacia él, no hacía suponer tal cosa.
Era ella la poseedora de la belleza, la elegancia y del dinero.
Él sólo tenía una posesión valiosa, la única que pretendió conservar en toda su vida, a ella.
Tiempo atrás ella había decidido compartir su vida con un valor seguro, alguien de lealtad inquebrantable, que le adorara y sirviera de por vida, que le diera hasta su sangre; y así era cuando ella la necesitaba de vez en cuando.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Adolescencias

Muchos recuerdan con una sonrisa su adolescencia; las barbaridades, la indecisión, los llantos , las risas, la incertidumbre. Las ganas locas de hacer cosas y de disfrutar, comerse la vida, de apurar las noches. Nunca era hora de irse a casa. La importancia de los amigos, del grupo, de sentirse incluído o no, de complejos, de novios, de experimentos.
La mayoría pasamos sin pena ni gloria por ella; después, un poco más centrados, la vida continúa.
Yo recuerdo mi primera adolescencia como una locura vertiginosa, enamoradiza y pendenciera, descubriendo vicios y placeres mezclados con estudios y metas. No sé cómo lo hice, pero llegaba a todo. Hasta aquí , lo normal.
Lo que ya no sé si es tan normal es haber pasado por más de una adolescencia.
La segunda fue como la primera, pero con más libertad, más dinero y más oportunidades, vamos, salvaje. No había un antro que no conociera, y amanecía entre semana pronto por la mañana. También logré sobrevivir a mi segunda adolescencia sin grandes secuelas.
Cuando ya parecía haberme serenado por fin, llegó de forma insospechada, la tercera.
Que me pilló mayorcita, con trabajo, pero sin responsabilidades, en una ciudad mediana, con montones de cosas para hacer, y las hice casi todas. Desde participar en tertulias de cine con sus directores, ir a gimnasia, hasta terminar mis estudios; y por supuesto , mucha fiesta, pero con la cabeza a mueblada (casi siempre).
Se suponía que tras estas adolescencias, ya podía retirarme a una vida placentera y tranquila, retirada del mundanal ruido, dedicada a mis quehaceres familiares y laborales, cantar misas y esas cosas que hacen las personas cabales y maduras. Y lo hice, con vocación y entrega durante años. Pero...
De repente me vi inmersa en mi cuarta adolescencia, ya no parecía ni medio normal. Una señora tan mayor y con tantas ganas de salir y ver cosas, y hacer fiestas. Otra vez puesta al día de los peores tugurios con gentes noctámbulas y perdidas por el camino. Justo acabo de terminarla.
Otra vez vuelvo a la tranquilidad deseada, a leer, a mi música, a la vida familiar. Pero este viaje ya no me lo creo, sé que será así por un tiempo, probablemente mucho; porque eso sí, tienden a espaciarse. Pero me veo en Benidorm despendolada a las tantas, bailando "Los Pajaritos" y piropeando a los camareros. !Ay! dice mi abuela que las cabras siempre tiran al monte.

jueves, 25 de noviembre de 2010

El séptimo cumpleaños

- Papá, ¿cuánto queda para mi cumpleaños?
- Una semana hijo, sólo siete días.
- Papá tengo que hacer unas invitaciones para los niños que quiero que vengan.
- Sabes que no puedes invitar a toda la clase, aquí tenemos sitio, pero no para todos.
- Lo sé papá, ya me lo has dicho un montón de veces.
- Hacemos una lista primero, luego las invitaciones. Mañana puedes dárselas en clase.
- Qué bien. Pues quiero que vengan... Marta, Ainhoa, Ángela, Hugo, Gonzalo, Adrián, Claudia, Pablo, Miguel, Sandra, y Candela.
- Bueno, son muchos niños, pero creo que podemos hacerlo.
- Qué nervioso estoy, y qué ganas tengo.
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- Papá, ¿han contestado ya mis amigos?
- Todavía no, pero ten paciencia. Todavía faltan tres días.
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- Papá, no entiendo porqué sólo han venido dos amigos.
- No lo sé cariño, no habrán podido.
- Pero es que hemos hecho mucha comida, y así no me gusta. !Jo! Y no vamos a poder jugar a nada, va a ser muy aburrido. !No quiero celebrar más cumpleaños!. Además no ha venido mamá. Pues así no me gusta. Tú tienes la culpa. No sabes hacer nada. Estoy harto. Me voy a mi cuarto y no voy a soplar las velas. (Llorando)
- ¿Te crees que es fácil para mí?. Nunca había organizado un cumpleaños, además ya está tu hermano y tienes regalos. ¿Qué más quieres? (A gritos)
- Quiero ser normal, y que venga mamá, y no estar sólo hoy. (Portazo)
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- ¿Y tú, porqué no viniste, eh?.
- Es que mi madre no ha querido llevarme, yo sí quería ir. (Avergonzada)




martes, 23 de noviembre de 2010

Bolas

Estoy un poco desilusionada o muy contenta, no sé que posición tomar. Aconsejada por profesionales sugerí que me regalaran unas bolas chinas. Me costó decidirme a pedirlas y desde que las tengo a probarlas. Llevaban semanas aguardando una ocasión especial en mi mesilla, pero en vista de que no llegaba, cambié de planes.
Y esa tarde por fin me decidí a utilizarlas. Primero decidí sólo ponérmelas. Y al ver que no pasaba nada, comencé a realizar mis labores con ellas: las camas, fregar, pasar la aspiradora; tampoco pasaba nada. Muy envalentonada con la situación salí de compras a la calle. Pantalones para los niños. el pan, al super; y tras una mañana de lo más ajetreada llegué a casa casi sin dinero, cargada como una mula, pero nada de nada. Ni siquiera noté que las llevaba puestas.
Un poco perpleja las volví a utilizar este viaje para salir a bailar por la noche. Toda la velada saltando y moviéndome; y no único que noto es el cordón que las sujeta, más que nada porque es un poco rígido y resulta incómodo.
Así que estoy muy contenta porque debo tener el suelo pélvico a prueba de bombas, pero yo esperaba otra cosa de este asunto, la verdad.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Bajo tono

Jamás pensé que una contractura diera para tanto. A ver, duele mucho y es incómodo y al parecer su curación requiere más paciencia de la que tengo. La medicación me destroza el estómago; de ahí que me haya vuelto abstemia de forma temporal, kas de naranja sólo con hielo.
Pero como siempre sacaré algo positivo, la cantidad de hombres que se han ofrecido a darme masajes para curarme. Por supuesto diré que no a todos los que no vengan con un título debajo del brazo, que lo que quiero es curarme, no que me destrocen la espalda.
Pero con la disculpa he conseguido lo increíble, he ligado en Toledo después de 6 meses intentando salir y conocer gente..
Con el que no ligo nada es con mi terapeuta, veintitantos de pelo rizadito, alto, atlético. A mi no me gusta, pero sospecho que yo a él menos. Después de nueve sesiones de tratamiento, mucha lámpara, mucha corriente, pero no me cura; y es que no sé bien porqué no pone ningún interés. A penas me toca y me dice que no lo hace para no hacerme daño, !pero si no lo ha intentado!. Y encima me salta que tengo el umbral de dolor muy bajo y poco tono muscular  en la espalda; que no hago ejercicio. No pienso pedir disculpas por no padecer de vigorexia.
Qué alegría, se va de vacaciones y lo único que esperaba de él que me cambiara el horario, pues no. Sigo a las 8:30 de la mañana.
Mi única aspiración: que la morena con cara de mala leche a partir del lunes sea capaz de hacer algo con mi cuello.
Ains, qué malita estoy y qué poco me quejo.


jueves, 18 de noviembre de 2010

Aunque

Aunque tú no lo sepas he dormido en tu cama, jugué con tu almohada, sé a qué huelen tus mantas.
Descansé en tú sofá, me he duchado en tu baño, he venido a tu mesa.
Aunque tú no lo sepas he soñado contigo, te he besado en la frente, he tocado tu cuerpo.
Sonreíste esta noche, te abrazaste a mi pelo, calentaste mi pecho.
Aunque tú no lo sepas paseaste conmigo, me llevabas del brazo, te colgaste a mi  cuello.
Me contabas un cuento, dibujaste en la arena, me robabas el alma.
Aunque tú no lo sepas hoy estabas conmigo, por si quieres saberlo.

martes, 16 de noviembre de 2010

La primavera llega al museo


Si miras de cerca no se ven más que puntitos de colores desdibujados, pequeñas pinceladas deslizadas en todas direcciones que nada significan. No hay dibujos, si no insinuaciones. No hay formas, sólo confusión.

Según te vas alejando, las manchas cobran sentido. Unos pocos trazos repletos de pintura se transforman en flores, en bancos, en cielo, incluso en rostros.
La luz inunda los cuadros y reflejan como pocos estilos ese brillo que ahora tanto echo de menos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

...

Al marchar te acompaño a la puerta,
y en la puerta te recibo.
Al salir de mi cama, despierta
con caricias te despido.
Hoy será distinto, no volverá tu llamada.
Ya no será mi sonrisa
la más brillante del patio.
Hoy no he trepado a tu cuerpo como enredadera,
mis zarcillos no encuentran base a la que adherirse.
Mi conjuro ha terminado.
Has despertado del hechizo, 
ya eres libre.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Maldición

Te reproducirás como rata condenada a paredes mugrientas y pegajosas, ventanas sin cristales con las cortinas caidas y las persianas trabadas. A cocinas repletas de comida pegada y cacharros sucios. A suelos llenos de basura y restos orgánicos corrompiéndose. A montones de ropa mojada mezclada con la usada llena de moho. Al hedor insoportable de pis y heces de gato que inundará tu casa. A techos llenos de cables con conexiones imposibles que atravesarán las habitaciones y los pasillos.

Rodeado de bolsas de basura repletas sin cerrar que nadie bajará a la calle. Traerás al mundo niños que llorarán llenos de mocos y caras roñosas que se arrastrarán sin rumbo por los empantanados pasillos colgados de tus faldas; muertos de frío que dormirán en el suelo, en colchones repletos de manchas con sabanas hechas ovillos y mantas llenas de agujeros. Que comerán de biberones sin lavar con restos de comida desde la semana anterior. Vestidos con ropas viejas y deshilachadas llenas de mugre, despeinados, saldrán a la calle a mendigar o a lo que salga. Que no habrán visto un libro en su vida.

Y no harás nada para impedirlo y te dará lo mismo. La historia se repetirá por generaciones a lo largo del tiempo, y nadie hará nada para impedirlo, les dará lo mismo.


lunes, 8 de noviembre de 2010

"Stand by me" John Lennon


Los genios cuando se ven perdidos, o se sienten abandonados estimulan su creatividad. De ellos, los más vulnerables se pierden en las drogas. Los humanos nos solemos conformar con llorar, dejar de dormir o de comer, fumamos más. Un precioso lamento suplicando que te quedes. No había oído esta versión y aunque la original es casi perfecta, ésta tiene su encanto y los textos en castellano.
Disfrutadla,¿os quedáis conmigo?

sábado, 6 de noviembre de 2010

Todos

Nadie en su sano juicio deja de disfrutar las tardes de verano pensando en que llegará el invierno.
Nadie razonable cesa de admirarse en primavera de que las hojas nuevas, verdes y frescas broten pensando en que se caerán en el otoño.
Nadie cabal deja de maravillarse ante una nevada perfecta aunque sepa a ciencia cierta que acabará derritiéndose y será barro.
Nadie coherente se amarga viendo las primeras flores de los almendros ante la seguridad que se marchitarán para transformarse en frutos.
Nadie objetivo mira con desdén la marea alta cuando moja sus pies porque en sólo unas horas bajará para perderse en la orilla.


jueves, 4 de noviembre de 2010

Un hombre libre

miércoles 16 de diciembre de 2009

He conocido a un hombre libre.Va a trabajar 6 días a la semana, descansa el séptimo, cada noche, después de pasear a su perra, se prepara algo de cena y sale a trabajar. Prefiere el turno de noche porque hay menos gente en su fábrica y gana más. Cuando sale vuelve a casa, saca de nuevo a su perra y se acuesta. Duerme todo el día y cuando despierta por la tarde, dedica su tiempo a jugar con su consola y ver series antiguas que descarga en su ordenador.
No tiene grandes amigos y su familia desmembrada vive su vida a cientos de kilómetros. No siente la necesidad de salir o de conocer gente, no celebra porque no tiene nada que celebrar.
Su casa tiende irremediablemente al caos, y hace tiempo que la limpieza tanto personal como de su casa ha dejado de ser una prioridad.
Tiene el pelo largo y descuidado, no le he visto nunca peinarse y sus manos muestran a un trabajador entregado. Observa su mundo desde unos ojos pequeños de un brillo enigmático y está lleno de lunares.
Es grande y fuerte como un oso. Nunca le he oído reírse, pero tiene una sonrisa franca. Duerme del tirón porque hace tiempo que sus inquietudes no le desvelan.
Es un lobo solitario y tranquilo que sólo baja ocasionalmente del bosque para visitarme a mí, que soy un accidente en su vida.
 
He vuelto a saber de mi hombre libre, que ha decidido dejar un tanto de serlo para intentar una aventura con una nueva compañera. Desde aquí le deseo toda la suerte del mundo y que su ligera pérdida sea para ganar otras cosas no menos importantes que la libertad, que todavía tiene.

lunes, 1 de noviembre de 2010

El señor conductor

Podría contar sin ruborizarme que utilizo los transportes públicos por asuntos de ecología y respeto al medio ambiente, por que así no colaboro a las temidas operaciones retorno o salida, porque el ministerio lo recomienda...
La verdad es que fui incapaz de sacarme el carné de conducir, manejar un automóvil me resulta un misterio, tuve dos accidentes con el coche de la auto-escuela, y cuando me mandaban parar en algún sitio lo hacía 200 metros más adelante. No entiendo el caos de coches por las rotondas y cruces, ni los cambios de carril, ni tantas cosas. Además mantener un coche es muy caro.
Así que mis viajes de puente los realizo en autobús o en tren. Esta vez la combinación de trenes de vuelta de mi destino eran imposibles, hay un tren carísimo que sale a las tres de la madrugada; que ni es hora de levantarse por ser muy pronto y demasiado pronto para irse si se sale.
Opté hoy por el autobús; lo primero es que los horarios tampoco son para tirar cohetes uno a las cinco de la tarde ni más , ni menos. Esto me pasa por vivir en un pueblo, si mi destino hubiera sido Madrid seguro que hubiera tenido más opciones. Pero me aconsejaron en la Junta que no me fuera de mi pueblo, que luego se vuelve fantasma, la despoblación rural... y soy tan asertiva que aquí sigo.
El autobús salió puntual para regocijo de todos los pasajeros, que ya no sé si todos eran así por lo de jalogüin o es que ya sólo van en autobús las gentes diferentes, minorías étnicas, pobres, ancianos.
El señor conductor también era diferente; y no por su aspecto (de uniforme) ni por su edad (cincuenta y tantos), ni por su raza (juraría que era más de aquí que yo). Lo primero que me sorprende es su cordialidad con los pasajeros, habla con todos a algunos incluso les besa, habla a gritos desde su puesto con los de última fila intercambiando con ellos intimidades, pregunta por sus primos, por la receta del aguardiente que ha estado racimando, se extraña a voz en grito de que hoy falta el pasajero que recoge en un restaurante y que no sabe si trabaja allí vendiendo vino o bebiéndoselo a juzgar por cómo se monta en el autobús.
Nos encontramos con una retención de las de telediario y nos cuenta a todos que los bilbos se gastan el dinero en el fin de semana y luego no tienen para autopistas, insulta al resto de los conductores por ineptos, comenta cada maniobra de incorporación a un carril, se sorprende en alto de que no le ceden el paso pese a ser un transporte público.
Por fin me trae a mi pueblo, dos horas para setenta y cinco kilómetros.
Ay, qué bien se está en casa. El próximo puente me quedo.

jueves, 28 de octubre de 2010

Teoria de las emergencias

En esos estudios que hice hace ya... es lo mismo, tuve un profesor muy original que dedicó una asignatura cuatrimestral completa a "La Teoría de las Emergencias". Según el plan Bolonia es posible que no sólo haya desaparecido esta asignatura, si no que lo haya hecho toda la licenciatura; no he querido informarme.
Después de cuatro meses entendí lo que quería explicar, o eso creo; si no que me corrija si me encuentra.
Lo que explica esta teoría es que cuando se juntan dos o más elementos el todo es mayor que la suma de las partes. Él siempre ponía el ejemplo de las piedras de una Catedral. Unidas no son un número concreto de piedras si no una obra maestra, en este caso porque el orden confiere al conjunto mucho más valor que el de la simple suma.
No es un asunto de cantidad si no de cualidad. Las cualidades pueden ser de lo más variado, el orden, la causa, la complementariedad, etc.
Si suelto este rollo es porque esta teoría me hizo cambiar mi concepción del mundo. Como decía Neruda "en la calle codo a codo, (tú y yo) somos mucho más que dos".

martes, 26 de octubre de 2010

Borracha perdida

El asunto de beber es complicado.
Se puede beber para emborracharse, o emborracharse bebiendo. Se puede beber sin emborracharse o estar borracho sin haber bebido.
Lo suyo es salir de copas, reirse mucho, pasárselo en grande y cruzar los dedos para que no haya sido demasiado y al día siguiente se pueda levantar uno con cierta dignidad.
Que a ciertas edades ya es bastante pedir, porque ya no se recupera con tanta facilidad.
Lo realmente fastidioso es levantarse un lunes con unos mareos de la leche, desmayarse en el sofá con el bolso ya colgado pensando que irás a trabajar para hacer lo que se pueda; sobre todo si no te has bebido nada más que una triste taza de leche con colacao. Y la noche anterior te comiste una tortilla francesa con un vaso de agua. Algunos estamos ya mayores, resignación cristiana.



sábado, 23 de octubre de 2010

La chaqueta de la abuela Clara

La abuela Clara tenía una chaqueta mágica. Cuando Irene era pequeña, muy pequeña, tenía miedo de la oscuridad. Y le costaba muchísimo dormirse, se pasaba ratos muy largos en su cama pensando en lo que había hecho en el colegio, en sus amigos, en su hermana, tantas cosas que de noche parecían tan importantes. Con la luz apagada todo parecía mucho más serio. Con sus enormes ojos Irene, tapada hasta la boca, no podía dormirse. La abuela Clara, que era su mamá, siempre se pasaba por su habitación antes de acostarse. Y a veces la pillaba despierta aunque era muy tarde y tenía que madrugar mucho para ir al colegio por la mañana.
Así que se metía un ratito en su cama y le contaba cuentos para dormirse, a veces, también cantaba canciones muy bajito a su oído para no despertar a su hermana pequeña que dormía en la cama de al lado.
Irene ponía su cara en la suave chaqueta de Clara, y se dormía plácidamente escuchando a su mamá.
Cuando Irene se hizo mayor tuvo una niña, Ángela. A veces cuando no podía dormir por las noches le contaba la fabulosa historia de la chaqueta mágica la abuela Clara. Que tenía poderes mágicos y si ponías tu cara a su lado ya no tenías miedo a la oscuridad y podías dormir de un tirón toda la noche.
Para Ángela y Alberto

jueves, 21 de octubre de 2010

Javier Alvarez - De aqui a la eternidad

Vivía atormentada en su casa, el cansancio hacía tiempo que había hecho mella en su carácter. La expresión agria en su cara lo decía todo por ella. Nadie osaba dirigirle la palabra, seguramente por la certeza de quedaría en el aire, sin respuesta. Caminaba a buen paso por las calles y salía lo justo para las cosas innecesarias, estrictamente necesarias: el pan, algo de carne, huevos, algunas verduras y sus recetas. Ya sabía cual era su suerte, estaba echada. Al fin cumplía uno de sus deseos, sabía la fecha de su muerte. Cuando la vida se empeña en mostrar su cara más amarga durante tanto tiempo, siempre deja huella.

Nada quedaba de Águeda que sus amigos o parientes de antaño hubieran podido reconocer en el presente. Nada de aquella mujer alegre y luchadora, que encendía las sonrisas con la suya.No pudo con ella el fallecimiento de su marido, ni el trabajo arduo que supuso la cría de sus hijos. Pudo con ella el desánimo de contemplar que su obra había sido estéril. Tanto esfuerzo baldío.

Cuando la vida se empeña en mostrar su cara más amarga, siempre deja huella.

martes, 19 de octubre de 2010

Ya que...

He decidido cambiar la media bañera de esas imposibles de mi baño. Quiero una ducha, digna y con un grifo termostático. También cambiaré la taza del water, la cisterna gotea desde hace dos años y está llena de cal de esa que por mucho que lo juren en los anuncios de la tele no se quita.
El lavabo tiene sólo 25 años, tiene una grieta y los grifos que no son monomandos. El agua caliente no ha salido ni una sola vez desde que le conozco. Tengo la suerte de que el baño esté justo al lado de mi dormitorio, así que bien pensado, abriré una puerta que comunique las dos estancias. El baño no tiene ventana , he pensado que sería buena idea poner en la pared unas baldosas de esas que son de cristales y dar así un poco de luz.
Desde que los vi por primera vez me han gustado mucho los radiadores de toallero, creo que pondré uno. Las estanterías de mi baño son horribles, muy del gusto del anterior propietario, prefiero un lavabo con mueble y una columna a juego a su lado.
La moldura de escayola del techo es terrible, ya he elegido una más sencilla y discreta. Tendré que quitar el armario empotrado de mi dormitorio para poner una puerta corredera, lo que dejará una pared blanca al lado de otras tres estucadas y de color, así que tendré que pintar la habitación. Como voy a pintar, ya cambiaré la ventana, que no está bien aislada y se oye mucho ruido de la calle. Luego elegiré la mampara para la ducha. Harán falta toalleros y demás utensilios a juego. El aplique del baño no alumbra nada y he visto unos focos estupendos.

Aunque bien pensado, la bañera no está tan mal, siempre puedo cerrar la llave de paso del water y la grieta del lavabo todavía no pierde agua.


domingo, 17 de octubre de 2010

Dirait-on. Morten Lauridsen. Abandono




"Abandono, rodeado de abandono, ternura tocante a las ternuras ... Es tu interior que, se diría sin cesar se acaricia; se acaricia a sí mismo, por su propio reflejo iluminado. Así inventas el tema de Narciso satisfecho".


Acomodada entre telas evocando los momentos compartidos, se abandona a sí misma y a la parsimonia con la que sus manos recorren un cuerpo que es todo piel. Se abandona al sentimiento del reloj suspendido en la nada. Al retratato imaginario superpuesto en su figura que recorre con calma y devoción para dibujarla. Siguiendo el trazo de cada caricia recibida. Sin prisas ni objetivo, deleitándose en cada movimiento, con sus pausas y sus silencios. Para reanudar cada trazo con unas manos que ya no son suyas. Que avanzan aumentando su complejidad hasta finalizar su escultura. Abandono cálido y dulce a las sensaciones tibias.

viernes, 15 de octubre de 2010

Acoso

Adela era una mujer rotunda y segura de sí misma, siempre parecía tener las ideas claras y decisión.
Emilio era una persona de carácter afable, paciente y colaborador.
Emilio era el jefe de Adela.
Cuando se conocieron Adela pensó que había tenido suerte con su jefe y se mostraba optimista con el futuro de su relación laboral. Con la mejor intención Emilio se pasaba el día con ella explicándola cada paso de su trabajo, la presentó a todos sus compañeros y la ayudaba en todo lo que estaba en su mano.
Adela aprendía con rapidez y pronto se encontró con cierta soltura en su puesto.
Emilio cogió vacaciones durante un par de semanas y se marchó más o menos tranquilo confiando en que su empleada podría desenvolverse en su ausencia.
Al volver pidió informes de su nueva empleada y no eran nada desalentadores.
- Bueno Adela, me han dicho que todo ha ido bien en mi ausencia. Parece que te has adaptado con rapidez.
- Pues la verdad es que sí, me encuentro cómoda. Ya conozco las rutas y no ha habido ningún contratiempo.
- Bueno, todavía llevas poco tiempo, si tienes alguna duda ya sabes que puedes consultarme siempre que quieras.
- Muchas gracias. Lo haré.

Emilio se empeñó en acompañarla esa mañana y aunque Adela no lo creía necesario puso su mejor sonrisa y le invitó a sentarse de copiloto. Se pasó todo el viaje indicándola las maniobras oportunas, los desvíos que debía tomar, el carril más apropiado, la conveniencia o no de parar, dónde aparcar, la reacción del resto de los conductores. Ella empezó a sentirse un poco molesta y agobiada; y él continuó dándole instrucciones y consejos durante toda la jornada.Al día siguiente el panorama no había cambiado en absoluto; él siguió comentando cada movimiento, y todo empezó a funcionar mal. Adela comenzó a cometer pequeños errores que sin tener importancia comenzaron a hacer mella en su estima. Siempre sabía cual era la opción correcta, pero cada vez más abrumada por las explicaciones dejó de ser capaz de reaccionar a tiempo.

Emilio viendo que Adela no tenía control sobre la situación decidió acompañarla cada día hasta que mejorase.

Adela pasó de ser una conductora competente a ser un auténtico desastre, recibía pitadas del resto de los conductores, se olvidaba paradas, tomaba salidas equivocadas en las rotondas.

Cada día salía del trabajo prometiéndose que hablaría con su jefe, que la situación era insostenible; pero estaba a prueba, y no quería perder su puesto de trabajo.
Dormía mal por las noches, y comenzó a tartamudear. Cada vez que pensaba en trabajar al día siguiente se sentía enferma. Y cada día la misma situación, las conversaciones con su jefe pasaron a ser discusiones que aun la desconcentraban más. Y finalmente, los gritos llenaban la cabina del camión.
Ella no entendía porqué no la echaba de su puesto si tan mal lo hacía y empezó a plantearse pedir la cuenta. Ya sabía lo que había y si se marchaba no cobraba paro, y necesitaba el dinero.
Todavía podía ser peor, Emilio comentaba a sus compañeros lo mal que ésta lo hacía y llegó incluso a ponerla de ayudante con algunos de ellos para que la ensañaran, ya llevaba un año y medio en su trabajo, y tuvo que soportar esa humillación.
Tras dos años y medio en aquella empresa por fin se despidió de su trabajo, y Emilio asombrado la preguntó que porqué se iba. Ella soltó una sonora carcajada y dándose la vuelta cogió sus cosas de la taquilla y no volvió por allí.

martes, 12 de octubre de 2010

Celebrando

Cada día me levanto y como siempre salgo corriendo; como todos, tengo montones de obligaciones. Un vaso de leche rápido, una ducha fugaz, y algo de ropa por encima dependiendo de la climatología, a por el coche y corriendo a trabajar.

Pero hoy es un día distinto, hoy no ha sonado el despertador porque anoche no lo puse. Hoy me he despertado por mi cuenta y de un humor inmejorable. He desayunado con tranquilidad, he recogido la casa sin prisas, he cambiado las sábanas de mi cama, y me he dado un baño de espuma relajante. He elegido cuidadósamente la ropa que iba a ponerme, me he peinado con atención, para variar. Cuando he terminado me he sentado a leer un libro en mi sofá.

Estoy esperando tranquílamente a que venga a verme el hombre con el que hoy he decidido hacer el amor y no la guerra. Inmejorable manera de celebrar mi fiesta el 12 de Octubre.

domingo, 10 de octubre de 2010

360º

No me gusta el fútbol, ni me gustan los toros; ya lo siento , pero no. Sé que teniendo en cuenta la situación casi inaugural de mi blog, esta afirmación no me granjeará la simpatía de muchos. Siempre os queda criticarme por ello, prometo aguantar el chaparrón.
Debido a mi escasa afición por estos asuntos no he conocido ni muchos estadios, ni muchas plazas.
Lo bueno de estas construcciones es que siempre pueden utilizarse para otras cosas, ya sabéis, eso que llaman actos culturales.
El último estadio que he conocido, Anoeta. Es muy original, o eso creo, las gradas están cubiertas por un tejado ondulado, con diferentes alturas alrededor del campo, resulta muy plástico. Dicen los entendidos que no es bueno para ver fútbol porque los jugadores están lejos de las gradas; (no se puede escupir a los jugadores, y los insultos no llegan con claridad) les separa una pista de atletismo, y yo que creí que eso era una ventaja, se pueden practicar otros deportes... Pues no, a los futboleros no les gusta.
Lo que quiero contar es mi asunto allí, estuve viendo la gira de U2 360º.
A un lado de lo que se supone el césped estaba el escenario, un circulo enorme como una isla rodeado de una pasarela concéntrica, ambos comunicados por unas pasarelas móviles y encima algo parecido a una araña con 5 patas de unos 40 metros de altura. Los músicos podían verse desde cualquier punto de la grada pues no había trasera de escenario. La palabra para describirlo todo es enorme.
El espectáculo amenizado por una pantalla a modo de corona sobre el escenario que además se extendía y encogía durante la actuación. Impresionante el despliegue tecnológico.
Pero lo que buscábamos en la intimidad de 45 000 personas era música, y hubo mucha y de lo mejor. Interpretaron sus temas más conocidos para alegría de todos, y de forma más que correcta. Bono, el líder está estupendo a sus 50 años; y como todos esperábamos es un chulo increíble que sigue provocando magia, porque lo vale. Muy recomendable.



viernes, 8 de octubre de 2010

Me quedo

Los dos sabemos que me iré
pero no pongo una fecha,
que no me voy de tu cama
hasta que alguien te admire
cada mañana y prometa
como yo, escucharte atenta.

Que te espere con las ganas
siempre atentas y jugosas.
Y como no veo a nadie,
(promete que no me engañas)
me quedo aquí con mis cosas
y de tus besos viciosa.



miércoles, 6 de octubre de 2010

Sin remisión

Cada vez me ocurre lo mismo. Deambulo sin voluntad por mi casa sólo para cosas indispensables. No me apetece hablar con nadie, permanezco un tiempo indefinido sin moverme en absoluto, nada ni nadie consigue distraer mi atención. Cuando termina descubro con sorpresa que han podido pasar horas. Horas en las que no he comido, ni bebido, ni ido al baño. Creo que ni siquiera trago saliva. Me voy de este mundo sin intención de volver. Como si no existiera y me olvido de todo, hasta de lo importante, hasta de lo imprescindible. Si por alguna casualidad algo reclama mi atención, me encuentro torpe y espesa, sin capacidad de razonamiento por un rato largo, y sólo puedo pensar en continuar con mi aislamiento voluntario, con mi enajenación mental pasajera. Hace años que me ocurre, creo que todo empezó cuando tenía la inocente edad de 7 años. Desaparecía durante horas sin que nadie supiera de mí. Durante todo aquel verano acudía a la cita sin falta para conseguir mi droga, ante la mirada de asombro y de estupefacción de mi proveedora. Creo que veía en mí en lo que me he convertido y no daba crédito a que hubiera empezado tan pronto. Pocas cosas en la vida me han proporcionado nunca tanto placer, ni tanta capacidad de abstracción y de concentración.
No soy capaz de explicarme qué es lo que ocurre, ni porqué sólo me pasa con algunos, hay otros que pese a su reputada fama no consiguen interesarme en absoluto. Pero cuando encuentro uno que es de mi gusto, no puedo hacer otra cosa coherente hasta que doy con él.
Hasta aquí la descripción más certera que puedo hacer de mi adicción compulsiva por la lectura de algunos ejemplares.

lunes, 4 de octubre de 2010

Españoles, gratis

La entrada a la catedral era gratis para los españoles desde las dos de la tarde del domingo. El resto de los mortales debía pagar una razonable cantidad de euros para visitar aquellas maravillas. La cola para conseguir las entradas a la una y media era bastante larga. Así que los tres amigos se unieron a ella con paciencia. Cuando llevaban un tiempo esperando cayeron en la cuenta de que de tres que iban, sólo uno de ellos podía demostrar su nacionalidad con documentos oficiales, los otros dos españoles de pura cepa no podían justificar su procedencia. Así que empezaron a fraguar un plan mientras guardaban la fila.

Se les ocurrieron varios y pensaron llevarlos todos a cabo suponiendo que alguno funcionaría.

Plan nº 1: El amigo documentado pediría una entrada gratuita en solitario presentando su D.N.I., e intentaría conseguir una segunda alegando que su pareja esperaba en la puerta con sus hijos.
Plan nº 2: Un segundo amigo pediría una entrada con la tarjeta de la seguridad social del primero aprovechando que no tenía fotografía.
Plan nº 3: El tercer amigo imploraría clemencia y pediría una entrada alegando que como podía verse y escucharse, era ciudadano de este país nuestro.
Si todos los planes funcionaban tendrían cuatro entradas para tres, si sólo funcionaba el primero dos entradas y así sucesívamente. Previamente a la maniobra ya habían elegido el orden de preferencia para entrar. Curiosamente el último en hacerlo sería el único documentado.
Finalmente funcionaron dos planes y medio, consiguieron tres entradas y todos visitaron la catedral.
Personalmente creo que para conseguirlas hubiera bastado con contar sus argucias.
¿Quién más hubiera ido indocumentado y se habría molestado tanto para zafarse de pagar procediendo de un país civilizado?

viernes, 1 de octubre de 2010

165 Euros

viernes 8 de enero de 2010

Han pasado unos meses y sigo tomando el café en el mismo bar, no tengo intención de cambiar, ¿para qué?. A mi camarera favorita le han cambiado de horario y ahora la veré menos a menudo, aún así busco un hueco para saludarla casi todos los días. Cuando no la visito, me pone falta y me lo recrimina desde su pícara sonrisa.
Tras semanas de incertidumbre, su pareja, que vino a España al poco de recibir mi microcrédito, por fin ha encontrado trabajo. Han sido semanas terribles para ellos, él ha deambulado de casa en casa de conocidos mantenido a duras penas por ella. Estaban juntos pero separados y casi no les llegaba para comer. Yo he estado a la expectativa dudando que hubiera colaborado en algo positivo, flaqueándome la fe, pero sin decir nada salvo ánimos a mi amiga, todo pasa, aguanta un poco más.
Por fin poco antes de Navidad encontró un trabajo bien remunerado, parece ser que las cosas empiezan a salir por fin, sólo había que esperar y yo, esperé con ella.
Y colorín...

250 euros


No hace mucho que la conozco, es una chica joven, rubia, gordita, que cecea; no sé si por la ortodoncia que no tuvo a tiempo, o porque ha nacido en esa España tan lejana que es Ceuta.Nos vemos casi todos los días, porque me suelo esconder a tomar café en el bar en el que trabaja. No es glamuroso, ni moderno, pero me encuentro como en casa y siempre vuelvo. No sé cómo es el café porque lo tomo descafeinado y al final suele ser el mismo en todos los bares. Pero cada mañana encuentro una sonrisa cuando llego y una frase de ánimo cuando marcho.Entra a trabajar una hora antes que yo y sale una más tarde, trabaja siete días a la semana, y gana la mitad que yo, y yo no gano mucho.
Tiene dos niños pequeños como de tres años y se los cuida su madre mientras trabaja. En su casa viven con ella, su madre, sus dos hermanos (también pequeños) y su dos hijos. Sólo trabaja ella y viven en una casa de alquiler grande, pero destartalada, en un buen barrio.
Algunas veces estamos solas en el bar y charlamos de nuestras miserias. No diría que somos amigas, pero hay algo de complicidad entre nosotras y sin saber a qué se debe nos empuja a contarnos nuestras cosas. Supongo que somos dos mujeres con dos niños, que sabemos lo que atenernos.
Alguna vez me ha contado cosas de su pareja, de origen mauritano , que vive en Argelia, y sé que es el padre de su hija pequeña, del padre del mayor está divorciada. Ella sabe del hombre que me quita el sueño.
Hoy como de costumbre, me he tomado un café allí, y de repente se ha puesto a llorar.Me ha dicho impotente, que su pareja no podía volver a España porque no tenía dinero, y ella tiene lo justo para vivir. No sé las veces que he podido preguntarla si estaba segura de querer tenerlo aquí, de si estaba segura de él, de si sabía de qué iba a vivir. De si la vería la semana que viene con un ojo morado, o tirada como hasta ahora. La he visto tan enamorada que la he ofrecido dinero para el viaje. Tampoco sé las veces que me ha jurado devolvérmelo, un poco cada semana.
No sé si dormiré hoy, y no por los 250 euros que doy por perdidos, ni si como me dice siempre un amigo soy un mirlo blanco y se los gaste en otra cosa. Esta noche no dormiré porque no sé si la estoy ayudando o haciéndola una desgraciada. Espero no leer nuestra historia en una página de sucesos.
Mañana estaré allí con el dinero.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Quiero hacer huelga

No me voy a cabrear, seré positiva y pensaré en las cosas buenas. No me pondré histérica, ni perderé los nervios. No voy a reírme, ni siquiera una leve sonrisa. Voy a poner cara seria y de circunstancias, como si lo peor fuera venir más tarde. No moveré una ceja mientras la cuidadora del comedor me cuenta que mi hijo no ha comido ni un día en el comedor, que no prueba nada y todo le da asco. Los primeros platos le aburren o no le gustan y los segundos se le hacen "bola".
Y no le estiraré de las orejas mientras escucho que eso no es lo peor. Que además es siempre el último a entrar en el comedor de 300 niños de edades entre 3 y 12, cuando el todavía no tiene ni 5. Y que con toda chulería una vez sentado, se levanta y explica que va a lavarse las manos, cuando es requisito indispensable para entrar. No gritaré cuando al lavar su bata descubra una notita en su bolsillo, de su tutora en la que pone que hoy no ha hecho la ficha porque estaba arrugada, y que estaba arrugada porque él la había metido previamente entre dos mesas.
No chillaré al oir a la cuidadora del recreo decir que tras advertirle media docena de veces que no tirara arena a la cara de sus compañeros ha echado a correr para no ser cazado y que corría tanto que entre dos no han podido cogerle y se ha quedado sin castigo.
Mantendré la compostura sobre todo porque si hago lo que tengo pensado, es muy posible que vuelva a la cárcel, con lo que me costó salir por el asunto del piso de mi ex-novio.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Dudé

Si hubiera tenido la más mínima seguridad en mi capacidad para mantener una relación, no hubiera dudado ni un segundo en decirte que lo dejaras todo y te vinieras conmigo. Pero dudé, no de ti sino de mí.

Hoy sé que la única vez que pensé que no sería para toda la vida, fue seguramente la única que podía haberlo sido. Han pasado veinte años, y todavía paseo por tu ciudad con ojos muy abiertos, intentando buscar tus ojos en sus calles. Nada me hace creer que sigues ahí, sólo la ilusión de verte.

Soy una cría que sigue creyendo que el destino nos dará otra oportunidad, ahora que ya todo nos ha pasado, que lo único que tenemos pendiente somos nosotros.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ya no

Desde que no te veo, he engordado algun kilo y estoy mas cansada.
He sufrido y me he alegrado. Han pasado cosas buenas y cosas malas.
La vida sigue; ya no tengo nada tuyo en casa que denote tu presencia.
Hay en tu sitio otras muchas, otras; tantas que no queda sitio para nada .
No puedes volver, porque no cabes, entre otras cosas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Y tú?

Lo primero que podía verse al abrir la puerta eran unos cuantos calcetines desparejados tirados al azar en el suelo de la entrada. Cuando mi novio me dejó las llaves de su piso no pensé que sería tan desordenado. Seguí avanzando por el pasillo y empezó a extrañarme que todo estuviera tan revuelto. Al entrar al dormitorio principal entendí que habían entrado a robar en la casa. Todos los armarios abiertos, los cajones sacados de sus raíles y montones de ropa mezclados con papeles por todos los sitios. Me quedé tan asustada que tardé en reaccionar. Mi novio estaba de vacaciones y yo nunca había entrado sola en su piso, aunque tenía llaves hace tiempo. Tan extrañada estaba que olvide cerrar la puerta al entrar.
La vecina chismosa de la puerta de al lado, vio la puerta abierta y los calcetines en la entrada. Se asustó y llamo a la policía. Cuando llegaron me encontraron intentando buscar alguna de las cosas que había ido almacenando en su casa.

Nuestra relación iba de mal a peor, después de tanto discutir había llegado a saturarme; esa mañana decidí acabar de una vez y pasar a por mis cosas.Pensaba dejarle las llaves de su casa en la oficina al terminar de recoger.

Cuando los dos policías entraron en la casa de Rafa y me vieron revolviendo me dieron el alto, y con caras muy serias me preguntaron que qué hacía yo allí, después de pedirme que me identificara.
Yo nerviosísima intenté explicar balbuceando que había ido a coger algunas cosas de mi pertenencia y que había encontrado así la casa. Cuando me dijeron que cual era mi relación con el propietario empecé a decir que había sido su novia, pero que nuestra relación había acabado. Que pensaba devolver las llaves al terminar aquella tarde.No debí de resultar muy convincente porque me pidieron que les acompañara a comisaría. Y con cara de aflicción así lo hice sin rechistar.
Al llegar explique a otro agente que si llamaban a Rafa él podría decirles quién era yo, y que nada tenía que ver con lo que parecía un robo. Pero la señora que tomaba declaración no pareció inmutarse en absoluto ante mis explicaciones, y ni siquiera levantó la vista de la pantalla para escucharme.

Por eso estoy aquí, y tú, ¿qué hiciste?


martes, 21 de septiembre de 2010

Fausto Papetti - La Vie En Rose.wmv

En aquella cafetería de alcurnia, siempre hubo cucarachas, de esas chiquitinas y tostadas del café. Un verano hubo hormigas, que cruzaban desde el parque de enfrente; dos erizos en el patio y algún gato de forma ocasional. Esa era la fauna local sin contar, claro, con la clientela. Ni con el camarero, que era un espécimen digno de estudio por sí mismo.Una tarde tan aburrida como cualquiera las clientas casi centenarias, repletas de joyas, lectoras asiduas del ABC, tomaban como cada día su café descafeinado a la crema con sus pulgares levantados. En el ambiente flotaba una versión orquestada de la "Vie en rose" acompañada de Fausto Papetti.
De forma súbita, la música comenzó a sonar a saltos y con interrupciones, parecía que el disco estaba dando sus últimas vueltas. No era de extrañar, llevaba tantas ya.
El camarero se acercó de forma pesada debido al sopor de la tarde y a su profunda cojera; abrió al armario donde estaba el toca-discos para descubrir con asombro a dos ratoncillos tumbados en el disco tripa arriba, mareados, chocando rítmicamente con la aguja.
Durante unos días se unieron a la fauna autóctona, lo que tardaron en caer en el cepo.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Punto de luz

Ahora que es de noche, y que no puedo dormir, me dejo hipnotizar por la pantalla. La luz rosa que desprende da un aire cálido a mi dormitorio, que parece tan frío.

Curioseo entre mis favoritos y releo sin ilusión alguna. Me pregunto si alguien más se sentirá como yo esta noche y observo los puntos de luz.

Tal y como me imaginaba sólo hay uno parpadendo en un mundo tan grande. Y así paso los minutos absorta en mis pensamientos mientras veo girar el mundo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Rostropovich plays the Prelude from Bach's Cello Suite No. 1

Hoy toca disfrutar de las cosas maravillosas de este mundo. Os dejo en una de esas maravillas.

Otra, un libro que he leído hoy, "Luisito" Una historia de amor. De Susanna Tamaro.

martes, 14 de septiembre de 2010

Quiero ser

Ya sé quién quiero ser cuando sea mayor:
Quiero ser Pauli, de ojos bellísimos y pelo morado a juego con mis uñas y maquillaje; siempre dispuesta para una cena en buena compañía, y para cantar y bailar en cualquier ocasión. Con una sonrisa preciosa. A sus 81 años


Quiero ser la tía de Jaime, que con 93 años llega a casa de su vecino, que es su hermano mayor, y le confiesa que está cansada porque ha estado jugando al tenis en la wii; mientras prepara su disfraz de Marge Simpson con sus ojos saltones hechos de pelotas de tenis.

Quiero ser el padre de Luís y saltar desde el bordillo de mi piscina de cabeza porque no hay que dejarse, con 96 años. Y tomarme mi cervecita en el bar de la esquina antes de ir a comer.


Quiero ser José, que después de llevar casado con su mujer 50 años, coge el micrófono y agradece al pueblo que le hayan dado esa joya que ha sido y es la razón y luz de su vida.Porque sé que se puede, que lo he visto o me lo han contado.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Landó


La entrada roja de madera, con ribetes dorados te hace sentir que acudes a un local con solera. Muchos años hace que este café se reconvirtió en una sala nocturna, un antro.
La puerta principal da acceso a unas escaleras que conducen a un subterráneo que hoy sanidad no daría de paso de ninguna manera, estrechas , empinadas y con giro. Con una barandilla metálica dorada de barrotes repujados.
El ambiente se va caldeando a medida que las bajas. Primero se respira un aire fresco y limpio, que va enturbiándose hasta convertirse en una niebla densa que apenas deja ver. No deja ver una estancia con el rojo como color predominante. La barra altísima negra y forrada de piel acolchada subraya la pared izquierda. La cristalera de formas geométricas en azules y verdes iluminada en su parte oculta le da una luz especial a la sala. A la derecha unos sofás cómo no, rojos, permiten crear pequeños rincones de tertulia; o de otras cosas. Siempre agradezco el humo denso que no me permite ver con claridad esos sofás. En las paredes hay puntos de luz que provienen de pequeños apliques dorados a juego de los barrotes de la escalera. Y algunos cuadros que confieso no haber mirado jamás. En la pared de la derecha, al fondo se abre un puerta que lleva a otra sala casi en completa oscuridad, que debe ser la antesala del infierno. Se intuye.
En este local nocturno tan recargado y nefasto he pasado muchas de las mejores noches de mi vida, en compañías nada recomendables que sigo frecuentando y dando rienda suelta a vicios inconfesables o no tanto.
Cuando era lo que era y se decía que sólo lo visitaban putas, maricones y gente de ciencias. Pura nostalgia.

domingo, 29 de agosto de 2010

Regatón

La temperatura invita a pasear por la fina arena, con una luz digna de cuadro bien pensado. Ni una gota de aire se entretiene en hacer remolinos. Las olas mansas acuden puntuales a su cita con la linea de costa empapada por una marea especialmente viva.
Concentrada en el silencio de la noche, distingo cantar a las cigarras y el sonido de la lluvia fina cayendo sobre el techo de tu coche, aparcado en el camino de arena. Con las ventanillas abiertas, las ligeras gotas de agua mojan mis pies calientes y mi piel agitada por el esfuerzo. Con mi cabeza apoyada en tu pecho, acunada por tu respiración profunda, pienso si habrá otro lugar en ese momento en el que sea capaz de encontrar tanta quietud en la que calmar mi espíritu agitado de forma más certera. Disfruto de una alegría serena, algo semejante a un instante de felicidad. Hay días enteros que pueden resumirse en horas.
Se acabó el verano para mí.

Si buscas


Si buscas un hombre, que sea dulce y cariñoso.

Que sonría por la mañana,que te haga disfrutar.

Que te acaricie, que te bese.

Si buscas un hombre, que te hable de su vida.

Que te llame al mediodía, que te haga pensar.

Que te acaricie, que te bese.

Si buscas un hombre, que quiera compartir.

Que te desee por la tarde,que te haga soñar.

Que te acaricie, que te bese.

Si buscas un hombre, búscame a mí.

viernes, 27 de agosto de 2010

Dolor

Soy un hombre de mediana edad, y con cierto sobrepeso, de vida sedentaria en mi despacho, fumo, bebo y como con alegría los manjares que me ofrece la vida. Y he pasado a cumplir la estadística, ayer me colocaron mi marcapasos de último modelo. Ya sé que resulta patético, pero ahora viendo el tremendo parche que luce mi pecho, sólo puedo pensar en una cosa. Tarde o temprano tendrán que quitármelo. Mi pecho rasurado para la intervención habrá dejado de serlo para entonces. Algún auxiliar vendrá a mi habitación del hospital para hacerme una cura. No puedo pensar en otra cosa, veo mi bello crecer, lo oigo. Cuando semejante fatalidad ocurra me va a doler, y mucho.
Pues bien, he recreado la escena y tengo una curiosidad malsana. ¿Cómo procederá al levantamiento? Tirará sutilmente de mi vendaje o lo hará del tirón sin contemplaciones.Ya lo he decidido, cuando llegue, diré expresamente que por favor, proceda de forma radical y contundente. Que a mí las medias tintas no me van, que soporto mejor el dolor intenso pero conciso que la agonía alargándose en el tiempo.

martes, 24 de agosto de 2010

Gris


Si cierro los ojos puedo ver un campo blanco y negro. Acolchado y suave. Tan acogedor que me siento tentada de perderme en él, de acariciarlo con las manos. Atraerlo hacia mí.

Su suave curvatura me llena de ternura y de otras emociones encontradas. Me da tanta paz como agitación.

Que no tenga otros colores no le resta nada de belleza, ni significa en modo alguno que nada le falte.

Es perfecto, sólo blanco y negro.

domingo, 22 de agosto de 2010

Orgullo gitano


Mientras me baño en la playa puedo ver en la orilla a mi familia; mis padres, mi hermana, mis hijos. Es curioso observarles de lejos, somos una familia gitana. Mi padre desde su silla de mimbre nos va estudiando uno a uno, vigila en estado de alerta. Mira a mi hermana y se recrea viendo cómo colabora secando a mis hijos. Mira a mi madre, matriarca incansable del clan. Seguro que ya ha cocinado para todos. Y a mis hijos con cara de orgullo, la estirpe continúa; y con inquietud, qué será de ellos ahora que su padre ya no está con nosotros.
Nunca miraron con buenos ojos que me casara con un payo, y desde que se fue le maldicen en cada ocasión venga o no a cuento.
Y me mira a mí, con devoción. Porque ve una mujer fuerte y valiente que ha sabido reorganizar su vida, y con miedo. Veo el miedo en sus ojos. No sabe por dónde voy a salir y eso le quita el sueño. No cree que necesite nada más que a ellos para llevar mi vida. No admitirá nunca que soy una mujer joven y que tarde o temprano buscaré el calor de otro en mi cama. Sé que llegado el caso me apoyará como ha hecho siempre, en todas las ocasiones en las que lo he necesitado, y en las que no también.Mientras el agua fría moja mi pelo, yo dejo de bañarme en esta preciosa playa; ya no estoy aquí con ellos. Estoy a muchos kilómetros pensando en el hombre que desayunó conmigo el último día antes de las vacaciones, y al que estaré esperando en mi lecho cuando éstas terminen. Y que estará en aguas más cálidas con su familia, quién sabe si pensando en mí y en este agua fría que empapa mi cuerpo. Eso sí, este viaje es otro gitano.

jueves, 12 de agosto de 2010

Plastilina


Después de tanto tiempo ya sé de qué estoy hecha.
Tengo un cuerpo flexible por naturaleza, mis tendones son laxos por pura genética. Jamás hice nada para ejercitarlos. Mis dedos pueden adoptar posiciones inverosímiles para el resto, puedo desencajar mis hombros, y mi columna sigue doblándose con facilidad, consigo que mis piernas se coloquen sobre mis hombros, y puedo pasar horas sentada sobre mis rodillas o coger cosas con los dedos de los pies.
Estas facultades resultan de bastante utilidad en mi vida cotidiana, para pequeñas cosas, hacerme un ovillo, o pasar por cualquier agujero, moverme con soltura.
Pero he descubierto que no sólo mi cuerpo es flexible, mi mente lo es tanto o más.
Soy de arcilla sin cocer. Puedo adaptarme a casi todo, soy maleable como estaño, me ajusto a cualquier molde. Y ésto lo hago sin violencia ninguna, sin sufrimiento, con alegría, con vocación.
Soy, por naturaleza, de goma; tanto física como mentalmente, y nada hace pensar que de momento vaya a cambiar (senectudes aparte).

Lo que nos espera


Lo que nos queda por ver, esta crisis nuestra empieza a calar hondo en la calle. Todavía oigo a gente decir que no se nota tanto como dicen. Pero yo a mi alrededor veo cosas que nunca había visto. Mi hermana lleva en Toledo mes y medio y le han robado los tapacubos de las ruedas primero y el coche entero después. Eso en una ciudad tranquila donde las haya. Pero no hay que irse tan lejos, donde vivo, empieza a haber familias que devuelven los recibos de facturas de cuarenta euros, o que negocian si se pueden pagar a partir del diez que se cobra el paro. Desaparecen cuadros de luz de la calle, metros de cables del alumbrado público, o las tapas de las alcantarillas. Pues no es normal. Los pisos empiezan a pasar a manos de los bancos que en su día prestaron el dinero.
Cuando era pequeña en mi casa me explicaron que los trapicheadores emplean su tiempo desde pequeños en aprender a robar, a ser oportunistas; y que lo hacían con mucho más empeño, tiempo y dedicación de la que yo ponía en aprender a leer o a sumar. Pues bien, será esta dedicación de las pocas cosas que ahora mismo están en auge. Y es que en cada vez hay más casas en las que no hay dinero.

martes, 29 de junio de 2010

Frustración

miércoles 7 de octubre de 2009

Ni se sabe hace cuántos miles de años, las personas que pasamos por este mundo nos enfrentamos a la frustración.Todos desde que nacemos, o incluso antes, nos enfrentamos a situaciones que no responden a nuestras espectativas. Es algo inherente a nuestra forma de vida.No nos van bien una infinidad de cosas, la temperatura, la celeridad con que nos atienden, la sensación de hambre, la presencia de alguien que nos consuele...Y aquí estamos protestando por ello desde que somos capaces.Según vamos haciéndonos adultos, nuestras necesidades van cambiando de naturaleza. Está claro que todas no son igualmente vitales. Las referidas a cuestiones de las que depende la propia conservación de la vida mandan. Por suerte para los que estamos a este lado, en las mayoría de los casos son una sombra que nos persigue, pero que damos por cubierta. Tenemos cobijo, comida, un sistema sanitario más que aceptable que casi hace milagros...y aún así nos morimos, como debe ser. Así que como seres ociosos que somos nos preocupamos por otra serie de cuestiones que también nos son inherentes como especie. No nos gusta estar sólos, ni que nos lleven la contraria, ni que no nos tengan en cuenta, o que nos abandonen. Nos preocupamos por nuestra salud emocional.Nuestro mayor problema es que vivimos en una sociedad en el que la salud emocional parece más bien ser una cuestión externa que interna. Y ahí es donde empiezan nuestros problemas. Si la "felicidad" no proviene del interior, mal vamos. Basamos nuestra felicidad en lo que compramos, en lo que nos dan los demás, da igual que sean asuntos físicos o mentales. Invariablemente nos frustramos, porque siempre queremos más de lo que tenemos, o peor aún de lo que podemos obtener.A sobrevivir a las frustraciones se aprende desde el principio; lo importante que es escuchar un no desde el principio, educarse con cierta disciplina, o descubrir con horror que las mascotas se mueren. Este proceso de aprendizaje no termina nunca. Así que a trabajar tocan.

viernes, 18 de junio de 2010

Nada bien

Salgo a la calle y aunque el día es precioso, no me contagio de su alegría.
Voy caminando a mi trabajo, que es más que aceptable; relacionado con mi formación, bien remunerado, con un horario cómodo y en el que tengo cierto mando. Pero no me siento satisfecha con él, no celebro ese privilegio.
Mi hija es una adolescente magnífica, con una personalidad arrolladora, buena estudiante y promete ser una mujer atractiva y responsable.
Mi marido es un buen hombre y me quiere.
Mi casa, en un buen barrio residencial, es amplia y acogedora .
Mis amigas me aprecian, y quedamos de vez en cuando. Tengo una vida social satisfactoria e integrada.
Pues no me encuentro bien.
Estoy irritable, nerviosa, cansada, y no tengo idea de qué es lo que me pasa. Y no sé qué me exaspera más, si el hecho de no encontrarme bien o que nadie parezca entenderlo.

lunes, 14 de junio de 2010

El interruptor


Son las 8 de la mañana, es sábado. Acabo de terminar mi faena, todo el teatro está limpio. Los camerinos con sus baños, la entrada, el patio de butacas, el escenario, los baños comunes y pasillos. Siempre cuando termino me doy cuenta de lo grande que es este teatro vacío. Mis pasos resuenan por todo el recinto y redescubro que estoy sola.
En la calle todavía es noche cerrada.Me gusta este trabajo, sólo los artistas y yo conocemos los entresijos de bambalinas. Nunca seré la estrella pero comparto sus pasos.Voy de estancia en estancia con mis llaves y me siento parte de este tinglado.
Cuando era más joven soñé como todos ser protagonista, pero de eso hace ya mucho tiempo.Hoy sé a qué atenerme, soy la señora de la limpieza, y la paz que siento aquí con todas las luces dadas; sobre este suelo negro brillante, es para mí suficiente recompensa.
Nadie a quien dar conversación porque sí, ni jefes que me pidan explicaciones; sé lo que tengo que hacer y lo hago.
Cada mañana cuando termino recojo mis bártulos, y voy apagando las luces.Pero hoy ha pasado algo raro, antes de conectar el alarma he intentado apagar una de las luces y no he podido. El interruptor parece funcionar perfectamente. Pero uno de los focos del escenario no ha querido apagarse. Y ahí se ha quedado encendido, como si esperara a alguien que entrara en escena.
Estoy muy cansada y mi imaginación desvaría, seguro que es algún fallo eléctrico. Esta tarde alguien podrá apagarlo, supongo.

domingo, 6 de junio de 2010

Noche de estrellas


La noche es perfecta para ver el cielo.
La temperatura templada, no hay luna que oculte el brillo del resto de cuerpos celestes, y ni una sola nube.
A simple vista se observa que el cielo está lleno de puntos de luz, repartidos al azar, sin orden ninguno, como salpicado. Alguien se molestó hace mucho en intentar buscar una lógica a tanto desorden y se imaginaron figuras para recordar la posición de tantas estrellas y planetas, y poder orientarse.
Pero si miras sin saber lo que buscas no hay forma de encontrar nada. Cuando vas con guía la cosa cambia, de lo más fácil de encontrar a simple vista, Géminis.Si te asomas al telescopio y te indican dónde buscar, resulta que Saturno es tan redondo como en las fotos de los libros de texto, y que su anillo está ahí rodeado de lunas.
Chocante ver la velocidad que llevamos, en cuanto te descuidas se sale del encuadre.
Otra sorpresa, algunas estrellas no emiten luz blanca, tienen colores. Albireo es una pareja de estrellas una azul y la otra naranja. Mirarlas es todo deleite.
El reto de la noche, M-13, un cúmulo de estrellas. Las cantidades que lo describen son abrumadoras, por su magnitud, su número y por la distancia que nos separa de ellas; tantos ceros que mi cerebro no alcanza a asimilar. Pero están ahí, y pueden verse.
Mizar, la leyenda. Se dice que para reclutar centinelas los romanos ponían la prueba a los candidatos al puesto de que a simple vista descubrieran su secreto; no es una estrella si no dos. La más brillante y otra menos vistosa a su derecha en la parte superior.
La nebulosa del anillo, M-57,a 2300 años luz de nuestra Tierra pequeñita, como una rosquilla iluminada por una enana blanca en el centro. Desde el telescopio una fina capa grisácea, tan etérea como humo.
Como siempre, todo está ahí. Sólo hay que ponerse a buscar, y mirar eso sí, con otros ojos. Belleza en estado puro.

jueves, 3 de junio de 2010

Desde alta mar

jueves 3 de junio de 2010

"No quiero barca corazón barquero, quiero ir andando por la mar al puerto. Qué dulce el agua salada con su salitre hecho cielo. No quiero sandalias, no!. Quiero ir descalzo, barquero."
R. Alberti

Desde alta mar al puerto hay un largo camino. Pero no querré que nada anestesie mi viaje.
Que cada ola me dé en la cara; que cuando me acerque a la orilla las piedras del acantilado arañen mis pies y sentir los los guijarros de la orilla.
Que la sal y el sol curtan mi rostro.
Que cuando llegue al puerto las huellas de todo lo que haya sentido queden impresas.
Que se note que anduve el trayecto, y que mi imagen y mi alma lo muestren.
Y pueda recordar siempre lo que hice por voluntad propia para llegar a mi destino.

El niño perdido y hallado en el templo

lunes 31 de mayo de 2010

La estructura majestuosa del edificio no deja lugar a dudas. Mucho dinero, mucho arte y mucho trabajo.
Su única torre es más que suficiente para enmarcar un edificio grandioso, otra maravilla de nuestro pasado.
Lo sorprendente es que está rodeado de tanta belleza que cuesta abstraerse en el edificio. Una vez dentro arte y cultura en cada rincón, la pintura que atesora merece por sí misma la visita; la escultura, el tallado en madera, la forja, los trabajos en alabastro...
Pero mi debilidad como siempre, los órganos.
Uno inmenso, con la caja de piedra en perfecto estado de conservación y afinado para las fiestas. Otro con tubos que tienen salida a dos naves con sus obscenas trompetas de batalla colocadas en perpendicular al órgano, y un tercero impresionante. Pero como es habitual, inaccesibles. Tanta maravilla y tan lejos. Lo bonito, y casi imposible de los órganos es tocarlos con las manos. Ver los teclados desgastados y ajados por el uso y por los siglos. Pensar quién los fabricó, conocer su secreto, manejar sus registros, oírlos. El sonido que hace que tiemble el suelo, y nuestra alma.
Tiene la Catedral otros ocho órganos menores, algunos positivos, pequeños, de madera policromada o tallada. Al alcance de la mano, con sus contados registros de varillas, docena, quincena, lleno. Con teclados de dos octavas y sin pedalier, que invitan a sentarse a tocarlos.Y cuando más embelesado te encuentras admirando lo que es posible atesorar en un sólo edificio, algo interrumpe la magia.Por megafonía se escucha:
- Un niño de nombre Alberto se ha perdido de sus familiares. Les rogamos que pasen a recogerle en el crucero de la catedral.
Y allí estaba dando un discurso a los conserjes que le escuchaban embelesados por su locuacidad, con cuatro años.

Hormigas

viernes 28 de mayo de 2010

Me gustan las hormigas. Pero no las rojas, (que son muy agresivas), ni las grandes y gordas, (me dan un poco de asco), ni las que tienen alas, (son muy pesadas, casi como las moscas).Me gustan las hormigas negras y pequeñitas, de esas que hay a millones por el país, de las de toda la vida. Me gustan sus cuerpos de bolas negras con sus patitas y sus antenas, de potentes mandíbulas. Cuando las veo puedo pasar horas contemplando su actividad.Las exploradoras solitarias, recorriendo caminos y esquivando obstáculos guiándose por su instinto y su olfato, buscando tesoros que compartir con el resto del hormiguero.Las transportadoras sacrificadas, cargando con descomunales miguitas y hojas, frutas y semillas.Puedo pasar horas viendo cómo reconstruyen las entradas de sus hormigueros, y me resultan adorables los montoncitos de tierra que acumulan.Me llama la atención que estén programadas para trabajar para la comunidad y que sean tan eficaces en su trabajo.
No saben hacer otra cosa, pero lo que hacen, lo hacen magníficamente. Ya me gustaría a mí poder hacer algo de forma tan eficaz.

Fiestas

lunes 24 de mayo de 2010

Estoy en mi habitación con la ventana abierta de par en par. Es domingo y es tarde, pero por mi ventana entra un bullicio notable; risas de niños, música de charangas, un saxo tararea una alegre melodía, conversaciones en voz alta. Hace una noche templada, por fin. Apetece estar en la calle. Son las fiestas del pueblo y pese a la que está cayendo, la gente parece tener ganas de festejar. Yo estoy pacíficamente leyendo en mi cama, y es que aunque parezca mentira, hay veces en las que incluso yo no tengo ganas de jota. Si se piensa bien es raro que sólo por convenio tengamos que tener ganas todos a la vez de celebraciones, sin más motivo que una fecha en el calendario.

El árbol de pensar

viernes 21 de mayo de 2010

En medio de la ladera de una colina, a pocos metros de un pueblo, pero con bastante desnivel, hay un árbol tronchado. Lleva muerto muchísimos años. Es el único árbol, el resto del terreno está plagado de zarzas, bojes, y matojos de hierbas aromáticas, sobre todo tomillo y manzanilla.
En los meses de verano el sol achicharra esa cara del monte dejando en sombría frescura el otro lado del valle. Un riachuelo atraviesa la zona más baja de la hendidura partiendo el pequeño poblado que está allí instalado desde tiempos de los romanos, en dos mitades casi simétricas.El acceso al árbol es dificultoso por lo escarpado del terreno pero merece la pena arañarse las piernas y llenarse las manos de pinchos para llegar hasta él.
Si estás el tiempo suficiente descubres que no hay más sonidos que el de las chicharras y los grillos; y que puedes sin prisas escuchar tus pensamientos.He pasado allí sentada con las piernas colgando mirando el valle horas y horas bajo un sol que curtía la piel. En aquella posición, inmóvil, consumí gran parte de las tardes de verano de mi adolescencia, intentando comprender el mundo que me rodeaba y cual era mi posición en él.Llevo muchos años sin subir de nuevo, pero algo me hace sospechar que si este verano se decide por fin a llegar, volveré a sentarme en mi árbol de nuevo con las mismas preguntas.