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lunes, 4 de octubre de 2010

Españoles, gratis

La entrada a la catedral era gratis para los españoles desde las dos de la tarde del domingo. El resto de los mortales debía pagar una razonable cantidad de euros para visitar aquellas maravillas. La cola para conseguir las entradas a la una y media era bastante larga. Así que los tres amigos se unieron a ella con paciencia. Cuando llevaban un tiempo esperando cayeron en la cuenta de que de tres que iban, sólo uno de ellos podía demostrar su nacionalidad con documentos oficiales, los otros dos españoles de pura cepa no podían justificar su procedencia. Así que empezaron a fraguar un plan mientras guardaban la fila.

Se les ocurrieron varios y pensaron llevarlos todos a cabo suponiendo que alguno funcionaría.

Plan nº 1: El amigo documentado pediría una entrada gratuita en solitario presentando su D.N.I., e intentaría conseguir una segunda alegando que su pareja esperaba en la puerta con sus hijos.
Plan nº 2: Un segundo amigo pediría una entrada con la tarjeta de la seguridad social del primero aprovechando que no tenía fotografía.
Plan nº 3: El tercer amigo imploraría clemencia y pediría una entrada alegando que como podía verse y escucharse, era ciudadano de este país nuestro.
Si todos los planes funcionaban tendrían cuatro entradas para tres, si sólo funcionaba el primero dos entradas y así sucesívamente. Previamente a la maniobra ya habían elegido el orden de preferencia para entrar. Curiosamente el último en hacerlo sería el único documentado.
Finalmente funcionaron dos planes y medio, consiguieron tres entradas y todos visitaron la catedral.
Personalmente creo que para conseguirlas hubiera bastado con contar sus argucias.
¿Quién más hubiera ido indocumentado y se habría molestado tanto para zafarse de pagar procediendo de un país civilizado?

8 comentarios:

  1. Je, je, je... Buena historia, llevas razón, ¿a quién se le puede ocurrir tales peripecias para no pagar unos euros sino a un español? Lo que no podré entender jamás es que haya que pagar para entrar en un templo.
    Un abrazo.

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  2. Es lo que tiene un país de pandereta jajajaja

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  3. Parece que los post de este mes, son de carácter económico. Hay que ver como esta afectando la crisis.

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  4. Pues tienes razón JK ni me había fijado, pero todos hablan de dinero, habrá que ponerle remedio.
    Gracias Mercedes por tu visita.

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  5. La picaresca es un género literario genuinamente español que nos retrata:
    Si me puedo colar, si puedo ver el cine gratis, si puedo bajarme la música sin pagar, si mi gemelo me hace el examen...¿Por qué pagar lo que puedo tener gratis?

    Bueeeeeno. No es que sea una derrochadora, no, no, pero desde luego que cada vez soy más comodona y antes que aguantar una larga cola, prefiero pagar (todo dentro de un orden claro) .

    ¿Será que me voy haciendo menos española o más vieja?

    Besos ninosca, desde mis vaaciones azules. Un día de estos...

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  6. Pues en la cola había uno que era de >Bilbao y quiso pagar el doble.

    Saludos.

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  7. ¡Por no pagar lo que son capaces de hacer!, aunque...¿no lo hemos hecho tod@s en alguna ocasión?

    Yo sí, y creo que no se me quitará esa costumbre, ¿mala?, noooooooooo :-)

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  8. Ángeles la cola era la misma para todos, unos pagaban por la entrada y otros no. Ya lo siento.
    Máximo, seguro que alguno de por allí pagó para no ser confundido.
    Nélida, yo soy una excelente trilera, en mi caso la pobreza agudiza el ingenio, es lo que tiene haber sido estudiante 27 años. Hay costumbres que no se olvidan.

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