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jueves, 30 de diciembre de 2010

Cuello de botella

Feliz año a todos. !Chin, chin!.

El líquido que contiene la botella fluye transparente y con una fuerza inusitada.
Repleto de pequeñas esferas de gas, puja por salir al exterior atravesando el cuello estrecho del recipiente, que lejos de impedir su progreso parece avivar el movimiento.

Su temperatura, casi en el punto de congelación, no afecta en absoluto a su fogosidad y a la necesidad que tiene de precipitarse al exterior, tras meses de calmosa espera, de forma explosiva para formar una cortina de espuma dorada justo en la circunferencia angosta, en la corona circular y perfecta que forma la embocadura de transparente cristal empavonado.
El contenido vertido a chorro amenaza con dejar vacía la botella en un trasiego de burbujas en agitación que se me antoja eterno.

5 comentarios:

  1. ¡Chin, chin!, Nines

    La de cava que he bebido estos días...

    Ahora me tomo otra copita a tu salud, ¡no hay que desperdiciarlo!
    Brindo por ti, Nines, porque sigamos disfrutando de tu GRACIA Y SALERO.

    Besitos

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  2. Gracias Nélida dónde andarán....
    Cava, no me gusta, pero por el año nuevo brindo con cava.

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  3. Abrir una botella de cava tiene su aquel, hay que agitarla un poco, pero sólo un poco, en su justa medida, o desalojar la habitación.
    Me alegra volver a tu casa.
    Un abrazo.

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  4. Si se le pone un poquito de pimienta al relato tan explícito, podrían llegar a intuirse otros significados más excitantes.

    Besos tocaya Á.

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