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viernes, 7 de enero de 2011

Silencio

No quería matarle, de verdad que no.
Sólo quería cerrarle la boca, que dejara de gritar de una vez.
Además era el día de Reyes, ¿cómo iba a querer matarle?. Estaba rodeado de juguetes, muchos más de los que él nunca tuvo en su vida, ¿y porqué no dejaba de gritar?. ¿porqué no jugaba en silencio?.
Necesitaba dormir, era eso, no había dormido nadie en aquella casa; no se podía vivir sin dormir, todo el mundo lo decía.
Ese era el problema. Seguro.
Todo iba tan bien cuando ella estaba allí, pero se marchó hace ya tiempo. Sin enfadarse y sin dar explicaciones. Un día ella ya no estaba. Él intentó que funcionara pero con tanto trabajo y los niños...
Ya nadie limpiaba la casa. La asistenta preguntó que si todo iba bien y la dijimos que sí, era demasiado largo de explicar, él creyó de verdad que podría con todo, si se esforzaba, lo conseguirían. Debió pedir ayuda, era demasiado para un sólo hombre, para un hombre solo.
La policía llegaba pronto, otras veces cuando la vecina había llamado tardaban en venir, pero esta vez ya estaban allí; aporreaban la puerta, pero él no podía levantarse a abrir, tenía tanto sueño..
La niña debía de haberles abierto la puerta. Me miraron y miraron la bañera. No se movía, le tuve demasiado tiempo sumergido, cuando quise sacarlo del agua no se movía. Ni lloraba, ahora podría dormir.
Se levantó de la taza del water y les siguió sin decir nada, todo era silencio por fin en aquella casa. 



6 comentarios:

  1. Esea era la idea pero no sé si lo habré conseguido. Tanta felicitación y tantos buenos deseos empezaban a empalagarme. Puedo jurar que mis hijos se encuentran perectamente y de un humor excelente. Yo soy incapaz de matar ni a un conejo, bueno, eso creo que ya conté que sí. Pero nada más.

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  2. menudo regalo envenenado de reyes... me ha dejado usted intrigado...

    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

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  3. Relato negro querida amiga, la has conseguido y no te libras del halago porque como suelo decir:
    Quien tiene la cabeza bien amueblada lo mismo sirve para un roto que para un descosido.

    Felicidades guapa, un abrazo Á.

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  4. Madre mía!!!

    En qué estado de desesperación y locura tiene que llegar a encontrarse un padre para reaccionar así...

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