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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Diferente


Era diferente, distinta, rara. Pero no lo sabía.
Salía de casa con los pantalones atados atrás, su botoncito y cremallera a la espalda. Sus bolsillos a media altura del culo. Al cerrar la puerta ni pensó que nadie fuera a opinar del asunto. ¿Porqué no hacerlo? Estaba más cómoda así.
Ya no recordaba las peleas con su madre cada vez que crecía y tenía que renovar el vestuario, sus fobias a ciertos tejidos, su aversión a los botones, a ciertos colores.
Siempre con los mismos zapatos, ya se había acostumbrado a ellos y no se arriesgaba a probar con otros; lejos de las trifulcas de niña cuando tenía que estrenar porque sus favoritos ya no la valían.
Con una sonrisa afable se paseaba por su trabajo, bienintencionada, no sospechaba nunca de nadie.
Se creía rodeada de amigos a los que apreciaba. ¿Dónde estarán aquellos compañeros de clase a los que regalaba figuritas a cambio de nada?.
A la salida había quedado con su novio, así le llamaba ella. Un chico sencillo que conoció semanas atrás. No duraría mucho aquella relación, pero nunca lo pensaba. Disfrutaba del presente, tan efímero siempre.
El día, como todos acababa en casa de su madre. Su casa de toda la vida.
Vivía feliz caminando sobre el agua sin que nada ni nadie pudieran mojarla.


5 comentarios:

  1. que siga asi, siendo diferente y feliz. La vida se encargara de ir poniendole zancadillas, o no....

    Salu2

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  2. Que siga inmune a afecciones suspicaces y críticas mezquinas. Las personas que destacan por su diferencia siempre son víctimas de un entorno que no lo perdona.
    ¡Viva la variedad!

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  3. Viva la variedad, sobre todo porque personas distintaas encuentraan respuestas diferentes a los problemas de siempre por su originalidad; si no nos las cargamos antes de que piensen.

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  4. Como siempre estupendas las cosas que nos dejas. Un placer haber vuelto por tu casa.

    Saludos y un abrazo.

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