Seguidores

lunes, 18 de noviembre de 2013

YOGA, EJERCICIO O RELIGIÓN

yoga, ejercicio o religión

Conozco unos cuantos casos de gente que practica yoga. La primera conclusión que saco es que debe estar bastante extendido porque es un ambiente totalmente ajeno a mí y cada vez me rodean más adeptos.
Los casos que conozco y se lo toman en serio, han mejorado o mantienen una forma física por encima de la media y tienen unos cuerpos bien formados para su edad.
Parece evidente que como ejercicio físico es todo beneficio.
Los que lo practican ( mujeres, en la mayoría de casos que conozco) sostienen que se sienten mejor no sólo físicamente sino anímicamente. Se sienten más dueños de su vida, menos estresados, con mayor autoestima.
Visto así, todo ventajas.
Ejercicios de relajación y respiración, meditación. Nada que objetar a la meditación, me defino como cartesiana-ruselliana y he leído las meditaciones de Descartes en versión original en latín y en francés y en español varias veces y con detenimiento. Defiendo la necesidad de meditar en la vida, casi para cualquier situación. Estoy un poco más en desacuerdo con lo defendido por Kant en las Meditaciones Trascendentales que he leído (no en su totalidad, en alemán antiguo) pero veo su fundamento.
Pero creo que llaman meditar a otra cosa, hablo de oídas y se me puede criticar, pero se me mezclan conceptos de energía, con la unión espiritual, con la levitación,la salvación del mundo, formador de formadores, cursos carísimos, psicología barata, la autocuración... Supongo que después de años todo ésto se ve claro, pero yo, no he pagado lo suficiente.
Entiendo que muchos humanos necesitan creer en algo espiritual, en la vida detrás de la muerte, en la trascendentalidad. Yo no necesito creer en ello para tener una estabilidad emocional. Pero lo he necesitado en una época amplia de mi vida, y puedo aceptarlo.
La religión mayoritaria en España entiendo que presenta unas lagunas en la sociedad actual tan grandes que ya no convence como antes. Así que este tipo de religiones, que lo son, suplen a las anteriores.
Pues bien, aplaudo la liberación del hombre de las ataduras religiosas; como creo que no hay nada después de ésto, ni tiene porqué haberlo. Hay que encontrar el sentido aquí o por lo menos buscarlo, y las cosas hay que hacerlas bien porque es lo justo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada