Salgo a la calle y aunque el día es precioso, no me contagio de su alegría. Voy caminando a mi trabajo, que es más que aceptable; relacionado con mi formación, bien remunerado, con un horario cómodo y en el que tengo cierto mando. Pero no me siento satisfecha con él, no celebro ese privilegio. Mi hija es una adolescente magnífica, con una personalidad arrolladora, buena estudiante y promete ser una mujer atractiva y responsable. Mi marido es un buen hombre y me quiere. Mi casa, en un buen barrio residencial, es amplia y acogedora . Mis amigas me aprecian, y quedamos de vez en cuando. Tengo una vida social satisfactoria e integrada. Pues no me encuentro bien. Estoy irritable, nerviosa, cansada, y no tengo idea de qué es lo que me pasa. Y no sé qué me exaspera más, si el hecho de no encontrarme bien o que nadie parezca entenderlo.
para ir haciendo boca Llevo meses ensayando los fines de semana para representar de nuevo esta zarzuela. Más de cien personas entre actores, cantantes, decoradores, directores... Ya no queda nada para el estreno de la reposición. El proyecto más grande en el que me he embarcado artitísticamente hablando. Por el camino horas de nervios, de tensión. Otra oportunidad de estudiar la naturaleza humana, y de descubrir que lo de bailar con coreografía no será lo que me de de comer en el futuro. Estáis todos convocados, aunque creo que quedan pocas entradas a la venta, alguna hay. Mucha mierda.
Una versión preciosa.
ResponderEliminarSaludos.
La distancia nunca debe medirse en tiempo. Hay gente compartiendo un presente del que solamente tienen eso en común, el tiempo que malgastan.
ResponderEliminarMaravillosa canción!