¿Seré yo el ombligo del mundo? ¿y de mi mundo? ¿no es más racional eso que poner el ombligo de mi mundo fuera de mí? Cómo ando para finales de julio.Divago
No me gusta el fútbol, ni me gustan los toros; ya lo siento , pero no. Sé que teniendo en cuenta la situación casi inaugural de mi blog, esta afirmación no me granjeará la simpatía de muchos. Siempre os queda criticarme por ello, prometo aguantar el chaparrón. Debido a mi escasa afición por estos asuntos no he conocido ni muchos estadios, ni muchas plazas. Lo bueno de estas construcciones es que siempre pueden utilizarse para otras cosas, ya sabéis, eso que llaman actos culturales. El último estadio que he conocido, Anoeta. Es muy original, o eso creo, las gradas están cubiertas por un tejado ondulado, con diferentes alturas alrededor del campo, resulta muy plástico. Dicen los entendidos que no es bueno para ver fútbol porque los jugadores están lejos de las gradas; (no se puede escupir a los jugadores, y los insultos no llegan con claridad) les separa una pista de atletismo, y yo que creí que eso era una ventaja, se pueden practicar otros deportes... Pues no, a los futboleros no les g...
Estoy un poco desilusionada o muy contenta, no sé que posición tomar. Aconsejada por profesionales sugerí que me regalaran unas bolas chinas. Me costó decidirme a pedirlas y desde que las tengo a probarlas. Llevaban semanas aguardando una ocasión especial en mi mesilla, pero en vista de que no llegaba, cambié de planes. Y esa tarde por fin me decidí a utilizarlas. Primero decidí sólo ponérmelas. Y al ver que no pasaba nada, comencé a realizar mis labores con ellas: las camas, fregar, pasar la aspiradora; tampoco pasaba nada. Muy envalentonada con la situación salí de compras a la calle. Pantalones para los niños. el pan, al super; y tras una mañana de lo más ajetreada llegué a casa casi sin dinero, cargada como una mula, pero nada de nada. Ni siquiera noté que las llevaba puestas. Un poco perpleja las volví a utilizar este viaje para salir a bailar por la noche. Toda la velada saltando y moviéndome; y no único que noto es el cordón que las sujeta, más que nada porque es un poco rígido ...
Curiosa reflexión, me ha dado que pensar...
ResponderEliminar¿pedir perdón por qué?
(Pobre Antonio Vega)
Depende de si el centro es de gravedad o de levedad. A considerar también si grave-dad o agudo-dad.
ResponderEliminar¡Qué bien juegas con conceptos y palabras!.
Un beso de siempre, ahora otra vez. Á.
¿Seré yo el ombligo del mundo? ¿y de mi mundo? ¿no es más racional eso que poner el ombligo de mi mundo fuera de mí? Cómo ando para finales de julio.Divago
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