¿Seré yo el ombligo del mundo? ¿y de mi mundo? ¿no es más racional eso que poner el ombligo de mi mundo fuera de mí? Cómo ando para finales de julio.Divago
Tras una vida sentimental azarosa como la mía, acaban quedando flecos de todas las relaciones amorosas vividas. Así que voy teniendo en mi abultada mochila, entre otras cosas, unas cuantas suegras. Lo de la suegra mala y malmetedora es un mito. No todas son así, algunas son peores. Aunque hay excepciones. Mi primera suegra era... apropiada. Yo era una niña entonces que jugaba con su hijo, y fue conmigo agradable, atenta. La encantaba mi talla 36 y llegó incluso a regalarme ropa. Era una señora grande y rotunda. Y cuando llegaba a su casa y sospechaba mi presencia daba golpes a las cazuelas, con la única intención de no sorprendernos en circunstancias embarazosas. Todavía me saluda con una sonrisa cuando me se cruza conmigo, al igual que su hijo. La siguiente, mujer de pueblo; todavía tiene la boca abierta. No la cierra desde que la di a entender lo que esperaba de su hijo; nada del otro mundo: igualdad, colaboración doméstica, independencia intelectual. ¿Dónde andará?. L...
Benito nació hace ya cincuenta y cinco años. Cuando su madre le vio, pensó que todo el peso del mundo se le venía encima. Su niño no era como todos. Nació con un peso adecuado, no parecía estar enfermo; pero su carita redonda y sus ojos rasgados dieron pistas suficientes. Nadie en el pueblo se abstuvo de opinar; si era como era , algún motivo habría. Aquel abuelo que bebía, una madre que no se cuidó debídamente, una deuda con Dios mismo. Su hermana mayor le crió como a un hijo y se pasaba la mayor parte del tiempo con él. Comenzó a caminar con tres años y a hablar con cinco. Benito tenía un carácter agradable y era cariñoso en extremo. La costumbre de la época era criar a estos niños de espaldas a la sociedad, pero sus familiares decidieron hacer vida pública con él. El padre asumió con más naturalidad la condición de Benito. Fue el primero en preguntarse qué iba a ser de su hijo, a qué colegio asistiría y hasta donde podría llegar con sus condiciones. No había ninguna opción de que t...
para ir haciendo boca Llevo meses ensayando los fines de semana para representar de nuevo esta zarzuela. Más de cien personas entre actores, cantantes, decoradores, directores... Ya no queda nada para el estreno de la reposición. El proyecto más grande en el que me he embarcado artitísticamente hablando. Por el camino horas de nervios, de tensión. Otra oportunidad de estudiar la naturaleza humana, y de descubrir que lo de bailar con coreografía no será lo que me de de comer en el futuro. Estáis todos convocados, aunque creo que quedan pocas entradas a la venta, alguna hay. Mucha mierda.
Curiosa reflexión, me ha dado que pensar...
ResponderEliminar¿pedir perdón por qué?
(Pobre Antonio Vega)
Depende de si el centro es de gravedad o de levedad. A considerar también si grave-dad o agudo-dad.
ResponderEliminar¡Qué bien juegas con conceptos y palabras!.
Un beso de siempre, ahora otra vez. Á.
¿Seré yo el ombligo del mundo? ¿y de mi mundo? ¿no es más racional eso que poner el ombligo de mi mundo fuera de mí? Cómo ando para finales de julio.Divago
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