Que orgulloso estoy de aborrecer el fútbol. No entiendo absolutamente nada del tema, soy incapaz de nombrarte 3 jugadores seguidos de las grandes equipos del mundo y no tengo mayor interés; una opción que en muchas ocasiones, y en reuniones sociales, observo que me deja fuera de juego (nunca mejor dicho)
Penalti, no es el jugador que siempre mete los goles, vaya decepción. He vivido 40 años en la ignorancia futbolera, y a pesar de todo me hecho grandote y bastante normal, asi que creo que no va a interesarme ahora. Viva la petanca!
Te digo como Sergio, no entiendo ni papa de fútbol, ni tampoco entenderé nunca como es posible que movilice millones y millones de personas y no seamos capaces de salir a la calle para acabar con la pobreza del mundo. El ser humano es un misterio. Un abrazo.
Tras una vida sentimental azarosa como la mía, acaban quedando flecos de todas las relaciones amorosas vividas. Así que voy teniendo en mi abultada mochila, entre otras cosas, unas cuantas suegras. Lo de la suegra mala y malmetedora es un mito. No todas son así, algunas son peores. Aunque hay excepciones. Mi primera suegra era... apropiada. Yo era una niña entonces que jugaba con su hijo, y fue conmigo agradable, atenta. La encantaba mi talla 36 y llegó incluso a regalarme ropa. Era una señora grande y rotunda. Y cuando llegaba a su casa y sospechaba mi presencia daba golpes a las cazuelas, con la única intención de no sorprendernos en circunstancias embarazosas. Todavía me saluda con una sonrisa cuando me se cruza conmigo, al igual que su hijo. La siguiente, mujer de pueblo; todavía tiene la boca abierta. No la cierra desde que la di a entender lo que esperaba de su hijo; nada del otro mundo: igualdad, colaboración doméstica, independencia intelectual. ¿Dónde andará?. L...
Benito nació hace ya cincuenta y cinco años. Cuando su madre le vio, pensó que todo el peso del mundo se le venía encima. Su niño no era como todos. Nació con un peso adecuado, no parecía estar enfermo; pero su carita redonda y sus ojos rasgados dieron pistas suficientes. Nadie en el pueblo se abstuvo de opinar; si era como era , algún motivo habría. Aquel abuelo que bebía, una madre que no se cuidó debídamente, una deuda con Dios mismo. Su hermana mayor le crió como a un hijo y se pasaba la mayor parte del tiempo con él. Comenzó a caminar con tres años y a hablar con cinco. Benito tenía un carácter agradable y era cariñoso en extremo. La costumbre de la época era criar a estos niños de espaldas a la sociedad, pero sus familiares decidieron hacer vida pública con él. El padre asumió con más naturalidad la condición de Benito. Fue el primero en preguntarse qué iba a ser de su hijo, a qué colegio asistiría y hasta donde podría llegar con sus condiciones. No había ninguna opción de que t...
para ir haciendo boca Llevo meses ensayando los fines de semana para representar de nuevo esta zarzuela. Más de cien personas entre actores, cantantes, decoradores, directores... Ya no queda nada para el estreno de la reposición. El proyecto más grande en el que me he embarcado artitísticamente hablando. Por el camino horas de nervios, de tensión. Otra oportunidad de estudiar la naturaleza humana, y de descubrir que lo de bailar con coreografía no será lo que me de de comer en el futuro. Estáis todos convocados, aunque creo que quedan pocas entradas a la venta, alguna hay. Mucha mierda.
Que orgulloso estoy de aborrecer el fútbol. No entiendo absolutamente nada del tema, soy incapaz de nombrarte 3 jugadores seguidos de las grandes equipos del mundo y no tengo mayor interés; una opción que en muchas ocasiones, y en reuniones sociales, observo que me deja fuera de juego (nunca mejor dicho)
ResponderEliminarLeyendo al señor Gilipollas me acordé de esta cancioncilla que no pasa de moda.
ResponderEliminarhttp://angeles-piensoluegoescribo.blogspot.com/
ResponderEliminarHoy me conformo con comunicaste la nueva dirección de " pienso luego escribo " por si quieres seguir cerca.
Gracias y un abrazo. A.
Penalti, no es el jugador que siempre mete los goles, vaya decepción. He vivido 40 años en la ignorancia futbolera, y a pesar de todo me hecho grandote y bastante normal, asi que creo que no va a interesarme ahora. Viva la petanca!
ResponderEliminarAgurrr
Te digo como Sergio, no entiendo ni papa de fútbol, ni tampoco entenderé nunca como es posible que movilice millones y millones de personas y no seamos capaces de salir a la calle para acabar con la pobreza del mundo. El ser humano es un misterio.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya veo que por aquí no hay mucha afición que se diga. Dios nos cría...
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