Seguidores

domingo, 25 de diciembre de 2011

Gloria al niño. Mendelshon

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Primera evaluación


Durante veinte años la  llegada de la Navidad significó para mí además de las vacaciones, los regalos y las reuniones familiares, la llegada de las notas de la primera evaluación. La tensión de ver los resultados del nuevo curso escritos en una hoja de la que tenía que rendir cuentas de una forma u otra.    
De esto hace ya mucho porque me estoy poniendo mayor.
Este curso por motivos muy diferentes, tenía en el estómago la misma sensación de entonces. 
Justo antes de comilonas, copas y bingos; celebraré que mis chicos han sacado notas estupendas. Uno de los mejores regalos de Reyes de este año.
Felices fiestas todos.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Avatar

Cuando la vida se empeña en complicarse, se complica. Y no me refiero a esas grandes tragedias, fulminantes. Yo quiero contar esas pequeñas cosas que pueden volverle loco a uno.
Cambiar de compañía de gas, de teléfono fijo y televisión, dar un parte al seguro del hogar de la vitro.
Lo primero es armarse de valor y de paciencia, el inalámbrico bien cargado y a rezar. Todos los números son al 902 por lo menos. Ya se sabe , a esperar a que te cojan, te desvíen , explicaciones y más explicaciones a todos los locutores...

Me cambio de compañía de teléfono fijo para además contratar de una vez Internet. Primer problema: la compañía anterior es por cable. Tienen que instalar no se qué roseta, quedas con el instalador con una horquilla de mas menos tres horas y dejas a tu madre en casa toda la tarde esperándole.
Te cambian de número porque la administración si no va  a ser muy larga. Adiós a mi número de los últimos 12 años. Lo instalas y funciona. Compruebas horrorizado que ahora tienes dos líneas. Llamas para protestar y te explican que ellos no tramitan la baja de la línea antigua. Te das de baja con más o menos fortuna y tienes que devolver por correo el equipo antiguo bajo amenaza de cobro de ciento ochenta euros. No cabe en el sobre, te mandan otro sobre, acaba recogiéndolo un empleado de correo urgente que te pide que le esperas tres horas y media seguidas en casa, en horario laborable. Yo nunca estoy tanto tiempo seguido en casa.

Me cambio de compañía de suministro de gas, harta de que me cobren lo que quieren. La nueva compañía este viaje sí gestiona la baja anterior pero... sorpresa;  el último recibo de gas tiene una lectura estimada que supongo muy superior a la real. Llamo para protestar, me dicen que de yo la lectura por teléfono. ¿Quién tiene llave del armario de contadores de gas? Nadie, en todo el edificio. Coincido casualmente con el lector de gas y me facilita la lectura real. Cuarenta metros menos de lo facturado por la antigua compañía. Reclamo, llamadas al 902, que no es posible que gaste tan poco; explico que soy muy rata y no enciendo la caldera y además no me ducho casi nunca.. !Joder!, que me devuelvan el dinero que me han cobrado de más que ya no vuelvo a facturar con ellos. Aún sigo esperando.

Si se te rompe la vitro, en general lo cubre el seguro de la casa. Llamas al 902 y parece que sí, que se hacen cargo. En dos días llama un técnico que viene a revisar la avería. Quiere que esté en casa más de tres horas porque no puede ajustar la visita en menos tiempo. Le cuento mi vida. Kárate con el pequeño, cerámica con la mayor, mis ensayos de zarzuela, mi trabajo a jornada contínua en las mañanas... Por fin viene con un plazo de media hora. Y me advierte de que la revisión ha sido rápida, pero que necesitará más tiempo para el arreglo y que no sabe cuándo tendrá las piezas nuevas, que me lo tome con paciencia.

Siempre tuve fama de impaciente, porque lo soy. Pero estoy ya muy atemperada. Muuuuucha paciencia en estos avatares.