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martes, 28 de junio de 2011

El Tábano

Pequeño, delgado pero fibroso, calvo, moreno, con unos dientes blancos y prominentes.
Locuaz con cierta cadencia gangosa, arrastraba las palabras al pronunciarlas.
Discutidor y con un cierto aire de suficiencia; ese que tienen las personas cuando siendo jóvenes parecen haber vivido seguramente demasiado.
De vuelta de todo compartiendo las tardes con unos niñatos estudiantes que acababan de empezar a descubrir el mundo.
No fumaba, ni bebía, trasnochaba poco, y su vida parecía transcurrir con la misma cadencia que sus palabras, a ritmo contenido.
Con una hija de tres años a la que veía de vez en cuando pero mantenía económicamente. Vivía con su madre y nadie sabía exactamente cual era su ocupación laboral. Trapicheos y negocios nunca lo suficientemente claros. Era diplomado en magisterio infantil y nos dejó de piedra cuando contó que su última inversión había sido montar una nave para el cultivo de setas.
Generoso, organizaba cenas en casa de sus infantiles amigos, a las que aportaba ingredientes, mano de obra y hasta la bebida.
La nave la había montado en sociedad con su madre, que por las noches se ocupaba en regentar un club nocturno de la ciudad. Del padre nunca hablaba.
De su mano pisé un prostíbulo por primera vez, organizó una fiesta en el club de su madre una temporada que estuvo cerrado al público. Ninguno preguntamos porqué.
Todo un superviviente, le perdimos la pista cuando aprobó las oposiciones a conserje de una facultad en una ciudad cercana.
Ya no recuerdo su nombre, era nada más y nada menos que "El tábano".

viernes, 24 de junio de 2011

Uno, dos tres...


"Soy uno cuando estoy solo, somos dos si tu estás conmigo, somos tres si cuando estamos juntos viene algún otro amigo, cuatro..".
El mundo está organizado para la mayoría. Para diestros, heterosexuales, de mediana estatura, y dos.
Ser un número distinto de dos es un problema. Y qué menos que ser par, sino eres dos pues sé cuatro.
Yo que siempre parezco contracorriente a veces soy una, algunas dos, casi siempre tres, a veces cuatro o seis.
Si vas en autobús cómo sientas a tres, ¿dos y uno?. Y ¿quién es el uno?, ¿el más viejo, el más gordo?.
Para alquilar habitación en un hotel, una triple es una doble con una cama muy mala en medio que estorba para todo. Si vas sólo, prepárate a pagar suplemento por todo.
En un restaurante, la mesa no cuadra y se quedan plazas libres que no rinden. En este santo país, en otros te ponen a comer con el que llegue.
Y al final acabas pensando que no ser dos es un problema personal. Y no lo es, es de marqueting.
Para solitarios o impares, está en cine, la piscina, el gimnasio. Eso sí, en el cine del pueblo te siguen mirando raro si eres uno.

viernes, 17 de junio de 2011

CLASE MAGISTRAL


He decidido escribir el guión de una clase magistral que me han propuesto.
Hace mucho que no doy una conferencia, pero se me daba bien, supongo que todavía puedo hacerlo.
Seguro que tengo un auditorio lleno, el tema siempre en boga y un título sugerente serán el anzuelo.
Unos cuantos carteles con clase y aire académico, seriedad y sobriedad, no caigamos en la vulgaridad. El vocabulario elegido cuidadosamente, que sea sencillo y legible, pero académico.
Mi currículum en letras visibles, licenciada en psicología, master MBA, y cursos con los mayores exponentes del ramo.
Que sea una mujer sólo tiene ventajas en este caso, los hombres acudirán confiados y ellas tranquilas, porque para ésto la solidaridad entre sexos siempre funciona.
La luz, directa para mí, para el respetable tenue. Ésto ayuda mucho a la hora del coloquio final, sería importante que hubiera participación por parte del público, dudas, aclaraciones...
Mi vestuario, una camisa blanca y pantalón oscuro, con zapatos negros de tacón bajo. El pelo, recogido en un moño informal, con algo de flequillo suelto sobre la cara. Poco maquillaje y sutil, pendientes cortos.
Los primeros minutos son siempre algo tensos, pero el tono de mi voz me ayudará como siempre a relajarme, y a disfrutar una vez más de mi trabajo, que por cierto, estará muy bien remunerado.

El tema: "Relaciones sexuales satisfactorias".
Todos comenzamos una relación sexual con la expectativa de que sea satisfactoria. Algunos incluso con que lo sea también para la persona o personas con las que interaccionaremos.
Aquí comienza el primer punto en conflicto. Una relación es siempre mejor cuando la intención del individuo es la de agradar, salvo q nos toque una pareja que sólo quiere agradarse.
Lo primero, elegir bien bien nuestra pareja de baile. Un cuerpo escultural, la juventud, un peinado o ropa de moda, de poco sirven en la cama. El sexo es un acto cerebral, no sólo físico. Si hay q elegir, mejor inteligencia y buena voluntad que top-model, si se encuentra todo, festejarlo.
La elección del lugar también es importante, es totalmente personal, pero debe ser del gusto de todos los participantes. Si se es amante del riesgo no forzar a la pareja a tener relaciones en la punta de un alfiler, quizás sienta temor, verguenza, vértigo. Las inseguridades no ayudan al éxito. Tener en cuenta que las preferencias más comunes son sitios tranquilos, con intimidad; pero si estamos de acuerdo en que sea en la plaza del pueblo, adelante. Cuidado con la policía, creo que puede considerarse delito.
La luz, es también importante. A oscuras no se ve nada, y aunque tendemos a cerrar los ojos, a la mayoría nos gusta saber lo que tenemos entre manos, y ayuda mucho a recordar gestos, posturas. Una buena relación sexual debe de ser rememorada las veces que sean necesarias. La luz excesiva está bien para los cuerpos esculturales y las personas sin complejos. Pero casi todos tenemos partes del cuerpo con las que no estamos del todo conformes. Una luz de quirófano no ayuda a disimularlas, hasta la piel más fina tiene poros, granos, cicatrices, pelo, estrías, varices. Auscultar a la pareja nunca es buena idea, eso lo dejamos para los médicos.
Cada relación sexual es única, e irrepetible, o debería de serlo." Hay mujeres que van al amor, como van al trabajo" (también vale para hombres). Si no tienes ganas, pues di no. Con tacto. Si no tienes ganas nunca, tienes un problema. Los humanos somos seres sexuados y sexuales. Algo falla ante la negativa perenne. O no estás con quien debes, o tienes algo que consultar a tu médico. La experiencia me dice que suele ser lo primero en mayor número de casos.
Una relación sexual, no está descrita matemáticamente. No es A+B+C= D. Nadie dice lo que hay que hacer, ni cómo empieza, ni cómo termina..
Imaginación, entrega, decir lo que apetece o no en ese momento sin ser brusco, insinuar, sugerir. 
Y si no sale bien a la primera, darse tiempo e intentarlo una segunda. Trasmitir y provocar seguridad.
La complicidad ayuda mucho.
Y si no funciona, seguir intentándolo.
Mucha suerte a todos y a disfrutar.

 He pedido que bajen la luz, si alguien quiere hacer alguna pregunta, comentar o discutir sobre algo estoy a vuestra disposición.
Muchas gracias por vuestra atención, buenas noches.